El Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentó una propuesta para eliminar la exención fiscal a escuelas y universidades privadas que otorguen beneficios a estudiantes según su raza. La medida, que entraría en vigencia en mayo de 2027, forma parte de la política del presidente Donald Trump contra los programas de diversidad.
El gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento del Tesoro, propuso una nueva regulación que retirará la condición de exentas de impuestos a las escuelas y universidades privadas que brinden ayuda específica a estudiantes en función de su raza. La medida fue anunciada el jueves y, de aprobarse definitivamente, entrará en vigor después de mayo de 2027.
La norma establece que cualquier política o programa que beneficie a estudiantes por su raza en admisiones, becas o instalaciones será considerado incompatible con la exención fiscal. El texto señala que estos beneficios “serán incompatibles” con la norma.
Esta iniciativa es la más reciente acción del gobierno de Donald Trump dirigida a eliminar los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en las instituciones educativas. Funcionarios del gobierno han utilizado leyes de la era de los derechos civiles para desmantelar esas políticas, argumentando que discriminan a estudiantes blancos y asiático-estadounidenses.
La propuesta fue criticada por líderes de la educación superior. Mike Gavin, presidente y director ejecutivo de la Alliance for Higher Education, declaró en un comunicado: “Los cambios más recientes de reglas del gobierno son su ataque más descarado para impedir que los estadounidenses de clase trabajadora y las personas de raza no blanca accedan a la educación superior y a una vida mejor”. Agregó: “Al afirmar que los esfuerzos por aumentar la oportunidad justa para todos los estudiantes son discriminatorios, el gobierno está tratando de manipular a los estadounidenses para que crean que lo de arriba es abajo y que lo negro es blanco”.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó en un comunicado: “Que las escuelas rebauticen preferencias basadas en la raza como equitativas, inclusivas o que mejoran la diversidad no cambia su naturaleza discriminatoria”.
El Departamento del Tesoro y la oficina de rentas internas (IRS) estiman que hasta 18.000 escuelas privadas, universidades y otras instituciones educativas podrían verse afectadas. Las universidades privadas han gozado de exención fiscal durante más de un siglo por su contribución al bien público, lo que representa un ahorro de millones de dólares anuales para muchas instituciones.
Trump ha utilizado la exención fiscal como una herramienta de presión contra universidades. En 2025, amenazó con retirar el beneficio a la Universidad de Harvard durante una disputa. Funcionarios de Harvard señalaron que no existía base legal para hacerlo y advirtieron que ello obligaría a recortar la ayuda financiera y la investigación médica.
Existe un precedente: en la década de 1970, la Universidad Bob Jones, una escuela cristiana en Carolina del Sur, perdió la exención fiscal por prohibir las citas y el matrimonio interracial. La Corte Suprema confirmó la decisión del IRS. La institución eliminó la prohibición y recuperó la exención en 2017.
Las leyes actuales impiden que el IRS tome medidas contra individuos u organizaciones por razones ideológicas, y los funcionarios federales no pueden dirigir investigaciones de ese organismo. Para mantener la condición de organización sin fines de lucro, las entidades deben cumplir con las normas del IRS sobre cabildeo, actividad política y requisitos de informes anuales.
El gobierno de Trump presentó la propuesta como un paso para restaurar el mérito en los sistemas educativos. Marjorie Hass, presidenta del Council of Independent Colleges, dijo que el cambio afectaría las donaciones destinadas a becas. Tim Powers, vicepresidente de la National Association of Independent Colleges and Universities, señaló: “Nuestras instituciones están comprometidas a cumplir con las leyes de derechos civiles aplicables y a mantener campus seguros y de apoyo, libres de discriminación. Sin embargo, la norma propuesta puede crear nuevas cargas de cumplimiento e incertidumbres legales para las instituciones de educación superior que ya están operando en línea con las normas existentes de no discriminación”.
El Departamento de Justicia ha abierto investigaciones sobre varias facultades de Medicina por presunto favoritismo hacia estudiantes negros e hispanos en las admisiones. Funcionarios de Trump sostienen que esa práctica viola el Título IV de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe la discriminación en la educación.
Frank J. Bisignano, director ejecutivo del IRS, indicó en un comunicado: “Las regulaciones propuestas hoy ponen a las instituciones sobre aviso, y las escuelas que continúen incurriendo en discriminación racial deben esperar perder ese estatus”.
Fuente: AP
