La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, respaldó la reducción de la edad de imputabilidad, criticó la «romantización del delito» y confirmó que se prepara un operativo ante una posible visita del papa León XIV a la Argentina.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, defendió la baja de la edad de imputabilidad, insistió en la necesidad de reformar el código penal y cuestionó la “romantización” del delito por parte de la oposición. La funcionaria también señaló que la cartera está preparando un operativo ante la posibilidad de que el papa León XIV visite la Argentina, marcó diferencias con el modelo penitenciario de El Salvador y anticipó que está trabajando en un nuevo plan nacional.
“En cuanto a la baja de la imputabilidad tenemos una posición muy clara porque no se trata de cuántos delitos efectivamente se ejecutan por menores, sin dar una respuesta a las víctimas y a los perpetradores, que no pueden quedar impunes en la calle, incluso en situaciones peores para ellos”, expresó Monteoliva en diálogo con José Del Rio en Comunidad de Negocios, en LN+.
Acto seguido afirmó que durante muchos años “se mezclaron cables” en la gestión de la seguridad en la Argentina y hubo una “ideologización” de las políticas e “imaginarios equivocados” frente a las fuerzas. “Se produjo una romantización del delito. No se ponían del lado de las víctimas. Nosotros eso lo tenemos muy claros”, dijo.
Además, explicó: “Se romantizaba por posiciones ideológicas y la seguridad no puede hacerlo. Las respuestas, como en todas las carteras, tienen que tener base en la evidencia. Se construyen a partir de ahí porque muestra que cuando tenemos decisiones firmes y un norte claro, es posible. Tenemos la tasa de homicidio más baja de la Argentina y toda la región; son indicadores que muestran que vamos por el camino correcto”.
En esta línea, la ministra anunció que su cartera está trabajando en la creación de un plan nacional para garantizar el “reacomodamiento de la distribución interna y la clasificación de los presos”. Según explicó, hasta el cambio de gestión no existía una historia criminológica, sino que la primera se realizó a comienzos de 2024, en la que se detectaron 12.200 reclusos.
“Eso nos permitió clasificar y distribuir en pabellones, donde hoy los presos del servicio penitenciario federal trabajan y cumplen una tarea. Es más, cuando arrancó la gestión compramos máquinas textiles y los presos fabrican los uniformes de las fuerzas federales”, subrayó.
A su vez, Monteoliva desestimó que se implemente un plan similar al de El Salvador y argumentó que se trata de “realidad que no tienen nada que ver”. “No son comparables. Nosotros queremos servicios penitenciarios a la altura de las circunstancias que garanticen las medidas de resguardo y cuidado. Ahora tenemos 140 personas en el sistema de alto riesgo, donde queremos que estén los más peligrosos, que no compartan con otros presos”, sostuvo.
