El Sindicato Obrero del Caucho (SOCAYA) alcanzó un acuerdo salarial trimestral para trabajadores de gomerías y centros de reconstrucción de neumáticos, con incrementos escalonados entre abril y junio.
El Sindicato Obrero del Caucho (SOCAYA) cerró un acuerdo salarial trimestral con el sector empresario, que contempla aumentos del 5,5% en abril, 3% en mayo y 3% en junio, todos de carácter acumulativo y remunerativo. Esto implica su impacto tanto en el presentismo como en los adicionales del convenio colectivo de trabajo 231/75, que regula la actividad de gomerías, reconstrucción de neumáticos y vulcanizado en todo el país.
Desde el gremio indicaron que la negociación fue compleja, atravesada por la situación que enfrenta la actividad. “Se realizó un gran esfuerzo para cerrar este tramo paritario, con mucha discusión y buscando mantener la paz social en un contexto donde la realidad que vive la actividad no es buena”, afirmaron. Además, destacaron el rol de los trabajadores: “Los trabajadores somos parte indispensable de esa realidad y los que ponemos el cuerpo todos los días en los establecimientos”. Adelantaron que seguirán de cerca la evolución de la inflación para futuras revisiones.
Semanas antes de este acuerdo, los trabajadores de la industria del caucho habían declarado el estado de alerta y movilización ante la falta de avances en la negociación salarial. Desde SOCAYA sostenían que las empresas habían “faltado a su palabra” al no actualizar los salarios según la evolución de los precios, lo que generaba una pérdida sostenida del poder adquisitivo. “El desfasaje entre la realidad económica y lo que pretenden imponer en la mesa de negociación es sustancial e inaceptable”, afirmaban. También propusieron alternativas como sumas no remunerativas para destrabar el conflicto, aunque sin éxito. “La recomposición salarial que solicitamos es claramente justa e indispensable para cubrir mínimamente los gastos esenciales”, planteaban. Pese al tono, el sindicato reiteraba su voluntad de diálogo, aunque advertía que la paciencia se agotaba: “Se acabó la paciencia”, señalaban, y alertaban sobre posibles medidas de fuerza.
El acuerdo alcanzado ahora aparece como un punto de equilibrio tras semanas de conflicto, en un escenario que sigue condicionado por la inflación y la situación económica del sector.
