El neurocirujano Leopoldo Luque volverá a declarar este jueves en el marco del juicio oral por la muerte de Diego Maradona. También testificarán tres médicos de la Clínica Olivos.
El neurocirujano Leopoldo Luque declarará por séptima vez ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, en el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona. Además, este jueves se espera que hablen ante el tribunal tres médicos de la Clínica Olivos, centro de salud en el que el exfutbolista fue operado de un hematoma subdural en la cabeza, tres semanas antes de su fallecimiento.
Luque había testificado en ocasiones anteriores para poner en duda algunas conclusiones sobre la autopsia, dar contexto a los audios exhibidos por la Fiscalía y responder los dichos de Gianinna Maradona, hija de Diego y Claudia Villafañe. En esta jornada, buscará refutar los dichos de los peritos forenses Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasaniti, a cargo de la autopsia, y del médico Mario Schiter, quien acompañó a Maradona en Cuba en el año 2000 durante un tratamiento de rehabilitación y fue convocado en 2020 para opinar sobre su salud.
El neurocirujano se había presentado a declarar este martes, luego de la comparecencia de Jana Maradona, pero finalmente se decidió que lo hiciera el psicólogo Carlos Díaz, otro de los siete profesionales de la salud imputados por «homicidio simple con dolo eventual».
Al inicio de la audiencia pasada, el abogado Eduardo Ramírez, representante de Diego Maradona Jr., solicitó a los magistrados que establecieran límites en el testimonio de Luque para que deje de incurrir en supuestas «divagaciones» y «adelantos de su alegato», que provocan que el juicio no tenga fluidez. La solicitud fue apoyada por otras querellas y rechazada por las defensas; los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren acusaron al imputado de hacer «interrupciones sistemáticas» y alterar el orden procesal, aunque no pidieron que deje de declarar, sino que lo haga después de los testigos. El tribunal optó por no hacer lugar al planteo, pero el juez Gaig explicó que, aunque se mantenga «el criterio general de que los imputados pueden declarar libremente; no podrán abrir indirectamente el examen de un testigo o de un perito que ya declaró».
Además de Luque y Díaz, están acusados la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni. El delito imputado tiene una pena de ocho a 25 años de prisión.
Para la 12.ª audiencia, también se esperan las declaraciones del jefe de terapia intensiva de la Clínica Olivos, Fernando Villarejo, y el jefe de cardiología del sanatorio, Sebastián Nani. También figura Pablo Rubino, el neurocirujano que intervino a Maradona por el hematoma subdural, que en el debate anterior ofreció detalles sobre la operación y los estudios previos.
El hematoma subdural fue detectado en la Clínica Ipensa de La Plata y luego el exfutbolista fue derivado a la Clínica Olivos, en Vicente López, para la cirugía. Médicos de Ipensa indicaron que no era necesario operar, pero Luque impulsó la intervención. Luque también se opuso a derivar a Maradona a un centro de tercer nivel y propuso una internación domiciliaria en un barrio privado de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre de 2020.
«Necesitaba irse a un centro de tercer nivel con un equipo interdisciplinario que conste de un clínico y un psiquiatra con un lugar preparado para el manejo», había señalado Nani al testificar en 2025, punto ratificado por otros testigos.
