El reconocido académico se trasladará a Shanghái para liderar proyectos de investigación en un contexto de creciente competencia global por el talento especializado en inteligencia artificial.
Su Hao, un destacado experto en inteligencia artificial y robótica, ha confirmado su salida de la Universidad de California en San Diego (UCSD) para incorporarse a la Universidad de Fudan en Shanghái, China. El movimiento se produce en medio de una intensa competencia internacional por investigadores especializados en áreas como el aprendizaje autónomo y la visión artificial.
Según informó la institución china, el científico dirigirá proyectos centrados en la interacción entre máquinas y entornos complejos. Su incorporación se enmarca en los esfuerzos de China por fortalecer su polo de desarrollo tecnológico y competir con centros de innovación como Silicon Valley.
La partida de Su Hao deja una vacante en la Jacobs School of Engineering de la UCSD, donde lideraba el Laboratorio de Percepción y Aprendizaje de San Diego. Fuentes del sector tecnológico señalaron que la infraestructura y el financiamiento ofrecidos en Shanghái fueron factores clave en su decisión, permitiéndole escalar sus investigaciones.
El Gobierno chino ha implementado políticas para atraer científicos, que incluyen financiamiento para laboratorios de alta complejidad y acceso a bases de datos masivas para el entrenamiento de IA. El objetivo es reducir la dependencia de software extranjero y establecer estándares propios en la fabricación de robots.
Analistas observan que la migración de talentos desde prestigiosas universidades occidentales hacia centros asiáticos ha dejado de ser un hecho aislado para convertirse en una tendencia. Este fenómeno lleva a países como Estados Unidos a revisar sus programas de retención de expertos extranjeros en áreas sensibles.
La Universidad de Fudan planea utilizar la experiencia de Su Hao en robótica para avanzar en la manipulación y navegación autónoma en entornos no estructurados, como hospitales o fábricas. Los proyectos buscan desarrollar robots que aprendan mediante observación y práctica, sin programación previa exhaustiva.
Este traslado de conocimiento ocurre mientras empresas estadounidenses, como Tesla de Elon Musk, aceleran el desarrollo de robots humanoides. La competencia tecnológica se extiende así desde el hardware hasta la eficiencia de los algoritmos que controlan el movimiento de los dispositivos.
