El organismo financiero internacional anunció el restablecimiento de vínculos con el gobierno venezolano, ahora bajo la administración interina de Delcy Rodríguez, lo que podría desbloquear recursos clave para el país.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este jueves el restablecimiento de sus relaciones oficiales con el gobierno de Venezuela, las cuales se encontraban suspendidas desde marzo de 2019. La decisión fue tomada por la directora gerente, Kristalina Georgieva, siguiendo la opinión de los miembros que representan la mayoría del poder de voto del organismo.
Las relaciones se habían interrumpido debido a las disputas internacionales sobre el reconocimiento del gobierno de Nicolás Maduro. En aquel momento, el FMI reconoció a la oposición que controlaba el Parlamento como autoridad legítima. El cambio en la postura del Fondo se produce tras el derrocamiento de Maduro a principios de enero y el inicio de una administración interina liderada por Delcy Rodríguez, quien anteriormente se desempeñaba como vicepresidenta.
En su comunicado, el FMI señaló que ahora trata con el Gobierno de Venezuela bajo la administración de la presidenta interina Rodríguez. Este movimiento fue anticipado por autoridades como el vicepresidente económico español, Carlos Cuerpo, quien había pronosticado una reanudación próxima de los vínculos.
Un elemento central de las negociaciones es el acceso a los recursos venezolanos congelados en el FMI. Venezuela posee aproximadamente 5100 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) que han estado bloqueados. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que el Fondo trabaja para «reincorporar a Venezuela, para que se parezca más a una economía normal».
Paralelamente, el sector petrolero venezolano muestra signos de reactivación. La empresa española Repsol anunció un acuerdo preliminar con el gobierno y PDVSA para obtener el control operativo y aumentar la producción en una empresa mixta. Esto es posible tras una reforma aprobada en enero que permite a empresas extranjeras operar yacimientos de forma independiente.
El restablecimiento de relaciones con el FMI podría facilitar el ingreso de capitales extranjeros necesarios para financiar proyectos de gran envergadura en Venezuela.
