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Argentino que emigró a EE.UU. en 2002 será voluntario de FIFA en el Mundial 2026

Pablo Cecere, migrante argentino radicado en Atlanta, trabajará como voluntario en el Mundial 2026 tras haber presenciado la final de Qatar 2022. El proceso de selección incluyó una entrevista de 50 preguntas sobre actuación bajo presión.

A pocos días del Mundial 2026, el migrante argentino Pablo Cecere se prepara desde Atlanta para ver a la selección albiceleste desde un contexto distinto al de Qatar 2022. Bajo esta premisa, podrá vivir el torneo de otra manera a través de su flamante rol como voluntario en la FIFA y su trabajo en The Coca-Cola Company.

La historia de Pablo Cecere en Estados Unidos

Cecere emigró de la Argentina en julio de 2002, durante la crisis del “corralito”, mientras trabajaba para el banco Citibank. Vivió 12 años en Miami, donde la transición fue “liviana” por la cultura hispana y el fútbol. Luego se mudó a Michigan, donde experimentó un choque cultural. “Sentí que la gente era muy amable y que nunca te iba a decir nada malo. Por tanto, hubo un punto en que yo no encajaba en todo eso. Era como el raro allí”, afirmó en diálogo con LA NACION. Tras pasar brevemente por Los Ángeles, se estableció hace ocho años en Atlanta, ciudad que eligió por su diversidad multicultural y un clima similar al de Buenos Aires. “Atlanta es una de las ciudades más diversas que hay. Es donde me sentí más a gusto en cuanto al estilo de vida. En Los Ángeles era como un nivel de vida inalcanzable”, señaló.

Su contacto con el fútbol y los mundiales

Durante el Mundial de Francia 1998 estuvo a punto de asistir, pero canceló a último momento cuando la Selección argentina fue eliminada al perder 2 a 1 con Países Bajos. Su revancha ocurrió en Qatar 2022, cuando tras la victoria ante Países Bajos en penales, viajó de inmediato sin tener entradas ni hotel asegurado. “Cuando se jugó el partido contra Países Bajos en el Mundial 2022 tenía en la memoria aquel partido que perdimos en el 98. Así que dije: ‘Bueno, si ganamos este partido me voy para allá’. Ya me había quedado con la misma espina del 98, así que cuando terminaron los penales, me compré un boleto a Qatar y me fui”, detalló. Durante su tiempo en Qatar, vio en vivo la semifinal contra Croacia y la histórica final ante Francia, con Messi a pocos metros. “En la final terminamos a las cuatro de la madrugada. Salimos a esa hora de la cancha y a las ocho de la mañana tenía que tomar un vuelo, así que fue un día increíble”, reflexionó.

Después del triunfo de Argentina en el Mundial, siguió a la selección desde su casa en Atlanta y organizó eventos. Para la Copa América 2024, asistió a la final en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens sin entrada, mientras ayudaba a trasladar un bombo para la hinchada. “Tuve que ir a llevar el bombo ese día para el banderazo y bueno, terminé en la cancha viendo el partido también”, reveló.

Trabajo en Coca-Cola y voluntariado en el Mundial 2026

En noviembre del año pasado, comenzó a trabajar en Coca-Cola para encargarse de las promociones de la FIFA vinculadas al Mundial. Su labor consiste en colaborar con distribuidores y embotelladores en el marco del patrocinio principal que la empresa tiene con el torneo. “Fue una decisión muy rápida. Ni lo dudé. ‘Por supuesto, quiero hacerlo’, les dije. No había muchas cosas que pensar, dado que no fue un tema de dinero. Ahora desde mi oficina veo el estadio del Mercedes-Benz Stadium”, declaró. Además, fue seleccionado como Competition Manager para el Mundial 2026, luego de un proceso que inició en septiembre con una entrevista de 50 preguntas sobre cómo actuar bajo presión. En este rol, integra un equipo de cinco personas por sede y tiene la responsabilidad de garantizar igualdad de condiciones para los equipos, desde la llegada de los micros hasta la logística de vestuarios y tiempos de calentamiento. “El día previo al partido se hace una reunión donde se define a qué hora va a llegar el autobús con los jugadores y qué necesita cada equipo. La idea es que estén los representantes de los dos equipos para definir cuántas toallas y bebidas se van a dar. El día del partido, tenemos que asegurarnos de que los seleccionados lleguen al estadio y que estén listas todas las camisetas o las bebidas en los vestuarios”, explicó.

Expectativas para el Mundial 2026

A diferencia de su experiencia en Qatar, Cecere observa desafíos significativos. Sostiene que en Estados Unidos se vive el fútbol más como un negocio o espectáculo que como una pasión. “Me pasa mucho que tengo que pedirles a las personas que escriben los textos de las promociones que me lo muestren primero. En los escritos me decían, por ejemplo, los ‘partidos de clasificación’ y no es así, ya que los equipos que están en el torneo ya están clasificados. Después han escrito los playoffs en vez de knockout rounds”, indicó. Además, destaca que las grandes distancias y los altos costos de transporte o alojamiento (con gastos entre US$300 y US$500 por viaje o noche de hotel) harán que los fanáticos estén muy dispersos. “El tema con este Mundial es que tenés que viajar en todos los partidos. Los estadios no están cerca, con lo cual hay recintos que están a más de media hora, 40 minutos de las ciudades. Es mucho trabajo de logística”, señaló. Para aplacar la dispersión geográfica, las organizaciones de hinchas argentinos han acordado unificar esfuerzos al convocar un “Banderazo Argentino” la tarde anterior a cada partido. En Kansas City, el primer banderazo está programado para el 15 de junio a las 18:00 en el Mill Creek Park. Al día siguiente, el 16 de junio, se jugará el primer partido de la Selección argentina contra Argelia. Pablo se refirió a la continuidad de fiestas como la Alta Joda Fest, creada por Dustin Luke. “Estamos mucho más organizados que otros países. Vamos a buscar reunirnos como hinchada y ver dónde terminamos”, aseguró.

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