La agenda de Guillermo y Máxima incluyó encuentros políticos, visitas culturales y reuniones con empresarios en Filadelfia, Washington D.C. y Miami.
El rey Guillermo y la reina Máxima de los Países Bajos completaron una visita oficial de tres días a Estados Unidos, con escalas en Filadelfia, Washington D.C. y Miami. El viaje, enfocado en fortalecer los vínculos bilaterales, incluyó una agenda diversa que combinó compromisos políticos, encuentros empresariales y actividades culturales.
La primera parada fue en Filadelfia, Pensilvania, donde fueron recibidos por el gobernador Josh Shapiro y su esposa. Durante la estadía, visitaron el Independence Hall, se reunieron con empresarios y recorrieron las instalaciones de entrenamiento del equipo de fútbol americano Philadelphia Eagles.
Posteriormente, la comitiva se trasladó a Washington D.C. Allí, los monarcas mantuvieron un encuentro y una comida privada con el expresidente Donald Trump y la ex primera dama Melania Trump en la Casa Blanca. De manera inusual, los invitados pernoctaron en la residencia presidencial, un gesto que refleja la cercanía entre las partes.
La última etapa del viaje tuvo lugar en Miami, Florida. Las actividades incluyeron una visita a una escuela pública con murales de influencia neerlandesa-caribeña y a un museo de arte latinoamericano y caribeño. El miércoles 15 de mayo, los reyes regresaron a los Países Bajos.
