El mandatario estatal, una figura prominente del Partido Republicano, ha desarrollado su carrera pública desde hace décadas utilizando una silla de ruedas tras un trágico suceso en su juventud.
Greg Abbott, gobernador del estado de Texas desde 2015, utiliza una silla de ruedas desde hace más de cuatro décadas. Su condición física es el resultado de un accidente que sufrió en 1984, cuando tenía 26 años.
Abbott nació en Wichita Falls, Texas, en 1957. Se graduó en Finanzas en la Universidad de Texas en Austin y obtuvo su título en Derecho en la Vanderbilt University. Antes de asumir como gobernador, ejerció como abogado, fue juez de distrito, miembro de la Corte Suprema de Texas y Procurador General del estado desde 2002 hasta 2015. Fue el primer gobernador de Texas en usar silla de ruedas.
El hecho que cambió su vida ocurrió el 14 de julio de 1984 en Houston. Mientras salía a correr, un árbol agrietado cayó sobre su espalda, dañando varias vértebras y su médula espinal, y rompiéndole costillas. Los médicos le implantaron varillas de acero para estabilizar su columna y le informaron que no volvería a caminar. Tras el accidente, recibió una indemnización vitalicia que, según reportes, asciende a unos ocho millones de dólares.
A pesar de esto, Abbott se ha convertido en un defensor de límites a las demandas por lesiones personales. En su carrera política, conocido por sus posturas conservadoras en temas como inmigración y aborto, ha mencionado que su fe y su familia fueron fundamentales para superar el desafío. Está casado con Cecilia Phalen, nieta de inmigrantes mexicanos, y tienen una hija adoptiva.
Su determinación quedó reflejada en campañas electorales donde mostró su vida cotidiana, incluyendo el uso de su silla de ruedas. Fue reelecto gobernador en 2018 y 2022 por amplio margen.
