El presidente Javier Milei confirmó su objetivo de obtener un nuevo mandato en 2027. La Casa Rosada inició movimientos territoriales y acuerdos con gobernadores.
El presidente Javier Milei expresó hace una semana que, más allá de concretar reformas pendientes en el segundo semestre, su principal objetivo es conseguir un nuevo mandato en 2027. Para ello, la Casa Rosada comenzó a mover piezas, incluyendo un trabajo territorial y acuerdos estratégicos con gobernadores.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, inició la tarea de ordenar territorios con visitas a provincias. En esas actividades, afirmó que trabaja para que La Libertad Avanza (LLA) continúe en el Poder Ejecutivo. Encabezó la inauguración de escuelas de formación de dirigentes a nivel local y mantuvo encuentros con referentes libertarios.
La titular del partido a nivel nacional señaló que en muchos lugares del país la fuerza libertaria carece de orden y está atravesada por internas. Según su diagnóstico, las disputas aparecen por la debilidad o ausencia de liderazgos y la carencia de voces que respondan a ella. En la recta final de 2026, buscará que cada representante de LLA en el interior evite conflictos internos.
Karina Milei visitó este año la ciudad de Mar del Plata (provincia de Buenos Aires) el 26 de enero junto a su hermano; la localidad bonaerense de Suipacha, para lanzar una escuela de formación de LLA, y Misiones. En los próximos meses, continuará su gira acompañada por su núcleo más selecto, que sostiene que Milei no necesita pactos electorales a cualquier costo para asegurar la reelección.
En este punto, la hermana del presidente sostiene que Milei por sí solo tracciona una cantidad de votos que puede asegurar el comicio presidencial. No obstante, esto no significa destratar a aquellos mandatarios con los que podrían arribar a entendimientos electorales. En la Casa Rosada consideran que cada gobernador intentará adelantar la elección ejecutiva y no jugará fichas con un candidato presidencial.
“La oposición está muy desordenada y eso nos conviene. Pero también hay que decir que somos especialistas en tirarnos tiros en los pies”, declaró un funcionario de primera línea sobre el panorama electoral. Agregó que todavía falta mucho para la pelea nacional y que la economía debe mejorar de forma sustancial si LLA quiere tener otra chance en el poder. Esto implica que el consumo de la clase trabajadora debe mejorar, el poder adquisitivo del salario progresar y el desempleo estar a la baja.
Por otro lado, para el Gobierno el diálogo sostenido con gobernadores de perfil dialoguista resulta “indispensable” para asegurar la gobernabilidad y encarar la segunda mitad del mandato con musculatura política. En ese intercambio, el oficialismo ofrece oxígeno fiscal y transferencia de competencias clave a cambio del respaldo legislativo necesario para blindar las transformaciones económicas que pide el Presidente.
