El velocista argentino Alberto Domínguez, de 77 años, acumula más de 600 carreras y dos trasplantes de hígado. Representó al país en Juegos Mundiales para Trasplantados y promueve la donación de órganos.
Alberto Domínguez, de 77 años, es un atleta argentino que compite en pruebas de velocidad (100, 200 y 400 metros) tras haber recibido dos trasplantes de hígado. Domínguez estima haber participado en más de 600 carreras, incluyendo los Juegos Mundiales para Trasplantados, los Juegos Latinoamericanos para Trasplantados, los Juegos Argentinos para Trasplantados y los Juegos Bonaerenses. Reside en Tigre, provincia de Buenos Aires.
Su primera carrera fue en 1998, a los 49 años, en los Juegos Latinoamericanos para Trasplantados realizados en el CENARD, donde obtuvo la medalla de bronce en la prueba de 100 metros. Según relató, compitió una semana después de sufrir un corte en el gemelo que requirió siete puntos de sutura, en contra de la recomendación médica.
Antecedentes médicos
Domínguez recibió su primer trasplante de hígado en noviembre de 1996, tras ser diagnosticado con cirrosis criptogénica. La cirugía se extendió por 18 horas y media. Permaneció en lista de espera durante dos años debido a su grupo sanguíneo (cero negativo).
El segundo trasplante fue en mayo de 2015, a los 63 años, en el Hospital Universitario Austral, luego de que el primer órgano perdiera función por obstrucción de las vías biliares. La espera por el segundo órgano también duró dos años.
Actividad deportiva
Domínguez comenzó a correr después del primer trasplante, siguiendo la indicación médica de recuperar su peso. Antes de eso, pesaba 125 kilos y trabajaba en una gomería. Logró bajar 60 kilos en un año mediante dieta.
Entrena los lunes, miércoles y viernes de 16:30 a 20:00, según declaró. Afirmó que el atletismo es “el deporte más sano y más lindo que hay” y que no hay rivalidad entre los competidores.
Declaraciones de Domínguez
“El deporte para mí significa todo: constancia, preparación, cuidado y salud, salud más que todo”, sostuvo. “Siempre digo que la mejor medalla, el mejor trofeo es cuando sé que alguien se está trasplantando”, agregó.
Sobre su continuidad en el deporte, manifestó: “Hasta que las velas se vayan apagando de a poco”.
Domínguez también mencionó que su esposa, fallecida hace cuatro años, fue un apoyo fundamental y que pensó en abandonar el deporte tras su muerte, pero continuó en su memoria.
El atleta indicó que su objetivo es difundir la importancia de la donación de órganos y de sangre.
