Paula Hitler, hermana de Adolf Hitler, vivió gran parte de su vida bajo el nombre de Paula Wolff por orden de su hermano. Interrogada por los Aliados en 1945, sostuvo no haber tenido relación con el nacionalsocialismo, pero el hallazgo de su diario íntimo en 2005 reveló su romance con Erwin Jekelius, un médico vinculado a programas de eutanasia nazi.
En julio de 1945, el agente especial del Cuerpo de Contraespionaje del Ejército de los Estados Unidos, Francis E. Martini, interrogó a una mujer que durante años había ocultado su identidad bajo el nombre de Paula Wolff. Se trataba de Paula Hitler, hermana de Adolf Hitler. En el interrogatorio, ella declaró sobre su infancia, su vida durante el régimen nazi y su relación con su hermano.
Paula nació en 1896 en Hartberg, Austria, hija de Alois Hitler y Klara Pölzl. Fue la única hermana de sangre de Adolf que sobrevivió hasta la adultez. Según relató en el interrogatorio, su padre murió cuando ella tenía seis años y su madre en 1907. Tras la muerte de su madre, Adolf se fue de casa y Paula no lo volvió a ver hasta 1921. Durante ese tiempo, mantuvieron poca comunicación. En 1911, Adolf cedió su parte de la pensión de orfandad en favor de Paula.
En 1936, Adolf le sugirió a Paula que cambiara su apellido a Wolff y mantuviera un estricto anonimato. Ella declaró que siguió esa instrucción y que también se le ordenó mantener el anonimato cuando fue trasladada a Berchtesgaden. Paula trabajó como secretaria en Viena y recibió apoyo económico de su hermano.
En 1940, Paula conoció a Erwin Jekelius, médico que dirigía la Institución Municipal de Bienestar Juvenil Am Spiegelgrund, donde se llevaron a cabo asesinatos de niños mediante programas de eutanasia. Según el diario íntimo de Paula encontrado en 2005 por los historiadores Timothy Ryback y Florian Beierl, ella y Jekelius mantuvieron un romance y planearon casarse. Sin embargo, Adolf Hitler se opuso y envió a Jekelius al Frente Oriental.
En el interrogatorio, Paula expresó su creencia de que su hermano no había ordenado los crímenes en los campos de concentración. Declaró: «No creo que mi hermano ordenara los crímenes cometidos contra innumerables seres humanos en los campos de concentración, ni que supiera de ellos». También manifestó su tristeza por la muerte de su hermano.
Paula fue liberada y vivió de la caridad y de un trabajo en una tienda de artesanías. Murió el 1 de junio de 1960.
