La caminata del gorila es un ejercicio que replica los movimientos de los primates. Se practica en clases de gimnasia, calistenia y animal flow. Según especialistas, trabaja fuerza, equilibrio, coordinación y movilidad de cadera.
La caminata del gorila es un ejercicio que consiste en imitar los desplazamientos de los primates. Se popularizó en clases de gimnasia, calistenia y animal flow, y se utiliza como parte del calentamiento inicial. Según sus practicantes, moverse como un gorila involucra todas las cadenas musculares y hace trabajar partes del cuerpo que no se ejercitan diariamente.
La influencer de fitness Sam Hope, en una columna de opinión, señaló: “Podía sentir lo rígidos que estaban mis músculos cuando bajé a la posición inicial de sentadilla y me alegro de haber dedicado nueve minutos al día para probar la caminata del gorila”. También indicó que los movimientos de los primates son excelentes para desarrollar la movilidad de cadera, hombros y muñecas, y que “al final de la semana noté una diferencia en mis caderas y tendones de la corva”.
El médico deportólogo Santiago Kweitel (M.N. 93789), director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, afirmó: “Como pasa con otros ejercicios físicos, esta caminata tiene sus ventajas. Se destacan de los movimientos de los gorilas la capacidad de mantenerse en equilibrio y trabajar la coordinación y la movilidad”.
Entre los beneficios que se atribuyen a esta práctica se mencionan:
- Mejora del equilibrio y la coordinación: al emplear brazos y piernas de forma sincronizada, se requiere coordinación para desplazarse. Los simios balancean el peso entre extremidades, lo que contribuye a su estabilidad.
- Trabaja la movilidad de la cadera: los flexores y extensores se activan con desplazamientos hacia adelante, atrás, laterales y rotacionales, lo que ayuda a contrarrestar los efectos de estar sentado durante largos períodos.
- Fortalece hombros y muñecas: caminar apoyando el peso en los brazos y movimientos inusuales con muñecas y nudillos mejoran la movilidad de estas articulaciones.
El doctor Kweitel recomendó utilizar esta caminata como herramienta de preparación física y no como entrenamiento sistemático. “En caso de utilizarlo a modo de entrada en calor o de activación muscular después se sugiere seguir con otro entrenamiento más complejo”, agregó.
Para realizar el ejercicio se comienza en posición de sentadilla baja, con los talones plantados ligeramente más separados que el ancho de los hombros y las rodillas alineadas con los dedos gordos del pie. La columna debe mantenerse neutra. Luego se balancea el cuerpo de lado a lado, dejando los brazos pesados y los hombros hacia atrás. Las manos se posicionan al frente y la fuerza principal proviene del core. Las piernas siguen el movimiento del torso y los brazos. Se sugiere desplazarse en una dirección y luego regresar en sentido inverso.
Este ejercicio no es apto para todas las personas, especialmente para quienes presenten lesiones en tobillos, rodillas o cadera. Kweitel recomendó realizar una consulta médica previa para evaluar las condiciones personales antes de practicarlo.
