El aumento en la demanda de memorias para centros de datos y sistemas de IA elevó el precio de componentes clave, lo que amenaza con encarecer los teléfonos celulares y reducir su disponibilidad en los próximos meses.
Los mexicanos invierten cada vez más dinero en adquirir un teléfono inteligente y la tendencia se mantendrá más tiempo. La inteligencia artificial (IA) ya comenzó a alterar el mercado global de smartphones y las consecuencias podrían sentirse pronto en México.
El aumento acelerado en la demanda de memorias para centros de datos y sistemas de IA elevó el precio de componentes clave, situación que amenaza con encarecer los teléfonos celulares y reducir su disponibilidad durante los próximos meses.
Telefonías anticipan una escasez de smartphones
En ese escenario, América Móvil decidió adelantarse a una posible crisis de suministro. Durante una llamada con inversionistas correspondiente al primer trimestre de 2026, Daniel Hajj, director general de la empresa, confirmó que la compañía incrementó la compra de equipos móviles para protegerse de un eventual desabasto global.
“Todos sabemos que los chips de memoria han subido mucho de precio, por lo que el precio de los teléfonos móviles está empezando a aumentar. Queremos asegurarnos de tener suficientes teléfonos para atender a nuestra base de clientes”, declaró el directivo, de acuerdo con Axis.
La estrategia impactó directamente en las finanzas del corporativo. América Móvil reportó que su capital de trabajo aumentó 4.6% frente al mismo periodo de 2025, impulsado por mayores inventarios y por el financiamiento de dispositivos.
La inteligencia artificial presiona el mercado de memorias
El origen del problema se encuentra en el mercado internacional de memorias DRAM. Datos de Counterpoint indican que los precios de estos chips aumentaron entre 80 y 90% secuencialmente durante el primer trimestre de 2026, debido a que fabricantes y centros de datos concentran gran parte de la producción para sistemas de inteligencia artificial.
La presión obligó a varias marcas de smartphones a modificar especificaciones para contener costos. Algunas empresas redujeron la capacidad de memoria RAM en sus dispositivos y otras sustituyeron almacenamiento SSD TLC por tecnología QLC, una alternativa más barata, aunque menos resistente.
Bryan Bassett, gerente de investigación de IDC, advirtió que la escasez mundial de memorias afectará el volumen de envíos de celulares al menos hasta 2026. Frente a ese panorama, Telcel y Claro reforzaron inventarios antes de que el encarecimiento de componentes afecte con mayor fuerza la cadena de suministro.
Los mexicanos gastan más en smartphones
El posible aumento de precios ocurre en un momento en que el consumidor mexicano ya destina más dinero a la compra de celulares. Según datos de The Competitive Intelligence Unit (CIU), el gasto promedio por smartphone alcanzó 5,009 pesos al cierre de 2025, la cifra más alta registrada hasta ahora.
“Este aumento más que reflejar un efecto inflacionario, obedece a la migración hacia dispositivos de gama media, alta y premium. En otras palabras, el consumidor invierte más para equiparse mejor”, expuso la consultora. Ernesto Piedras explicó que el smartphone dejó de percibirse únicamente como una herramienta de comunicación y ahora ocupa un papel central en productividad, entretenimiento y educación.
El segmento de gama baja, conformado por equipos de hasta 3,000 pesos, representa actualmente apenas 15% del mercado nacional. En contraste, los dispositivos premium, con precios superiores a 10,000 pesos, continúan ganando terreno.
Celulares reacondicionados ganan terreno
La desaceleración económica también modificó los hábitos de compra. Aunque los usuarios mexicanos invierten más dinero en tecnología, cada vez tardan más tiempo en renovar su teléfono. El promedio de reemplazo se mantiene en 26 meses. Ese cambio impulsó el crecimiento de empresas especializadas en dispositivos reacondicionados como Clevercel, que pasó de facturar 30 millones de pesos en 2022 a superar los 300 millones entre 2024 y 2025.
Mientras tanto, operadores como AT&T y Telcel enfrentan un mercado más competitivo, donde marketplaces, cadenas retail y distribuidores independientes ganan participación gracias a precios más accesibles y opciones de financiamiento más flexibles.
