Las autoridades estadounidenses analizan los casos de un grupo de investigadores, algunos con acceso a datos nucleares y aeroespaciales, cuyas muertes o desapariciones se registraron desde 2023.
Las autoridades de Estados Unidos investigan las circunstancias que rodean la muerte o desaparición de diez científicos desde el año 2023. Según informaron medios locales, los investigadores tenían en común el acceso a información clasificada, particularmente en áreas nucleares y aeroespaciales.
El presidente Donald Trump se refirió al tema ante la prensa antes de un viaje a Las Vegas. «Espero que sea una coincidencia, pero lo sabremos en la próxima semana y media», declaró, y añadió que había mantenido una reunión para analizar la situación. «Algunas de ellas eran personas muy importantes, y lo investigaremos», afirmó.
Consultado sobre una posible conspiración extranjera, Trump desvió la atención hacia la política migratoria de su predecesor, Joe Biden, acusándolo de «abrir tanto las fronteras» que «no es tan difícil llegar a Estados Unidos».
Entre los casos mencionados se encuentran la desaparición de Melissa Casias y Anthony Chavez, empleados del Laboratorio de Los Álamos; la de la ingeniera aeroespacial Monica Reza; la del oficial de seguridad de armas nucleares Steven Garcia; y la del general retirado de la Fuerza Aérea William McCasland.
Además, se confirmaron las muertes de Jason Thomas, director de un equipo de biología química en Novartis; Michael Hicks y Frank Maiwald, científico e ingeniero de la NASA, respectivamente; Nuno Loureiro, físico del MIT asesinado en diciembre pasado; y Carl Grillmair, investigador de exoplanetas, asesinado en febrero.
El caso del general McCasland ganó notoriedad pública después de que Tom DeLonge, ex líder de la banda Blink-182 y entusiasta de los ovnis, afirmara haber hablado con él sobre fenómenos aéreos no identificados. La esposa de McCasland negó cualquier conocimiento sobre los supuestos temas mencionados por DeLonge. La desaparición del ex militar, al igual que la de los demás científicos, sigue siendo un caso abierto para las autoridades.
