Los comicios pondrán a prueba la gestión del presidente Donald Trump y definirán el control del Congreso. Más de 250 millones de electores están convocados a votar en los 50 estados y el Distrito de Columbia.
Los estadounidenses concurren este martes a las urnas para participar de las elecciones de medio término. Los comicios pondrán a prueba la gestión del presidente Donald Trump y podrían modificar el equilibrio de poder en el Congreso, con la posibilidad de que los republicanos pierdan el control de ambas cámaras.
La votación se desarrolla en un contexto de creciente malestar social por el aumento del costo de vida, la inflación y la guerra contra Irán, factores que impactan en la imagen del mandatario, cuya aprobación se ubica cerca del 30% de acuerdo a los sondeos.
En ese escenario, los demócratas buscan recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y tienen posibilidades de avanzar también sobre el Senado. Un eventual cambio en la composición del Congreso limitaría la capacidad de Trump para impulsar su agenda legislativa y concretar nombramientos en puestos clave del Gobierno y del Poder Judicial.
7.00 hs/ Abren los primeros centros electorales de la elección clave en EE.UU.
Los primeros colegios electorales comenzaron a abrir a las 5.00 de la mañana (7 de la Argentina) en el estado de Vermont, en la frontera con Canadá. En estas elecciones están convocados a votar más de 250 millones de electores.
Los centros electorales de los 50 estados y el Distrito de Columbia abrirán en forma escalonada, en un país abarcado por seis husos horarios diferentes. La votación se extenderá hasta el cierre de los centros en el estado de Hawái (a las 2 de la madrugada del miércoles en Argentina) y el del último colegio en Adak, en las islas Aleutianas de Alaska, una hora más tarde.
7.30/ Miles de observadores vigilan una elección que marcará al gobierno de Trump y repercutirá en el mundo
Miles de observadores supervisan este martes unos comicios que se describen como los más vigilados en la historia de Estados Unidos.
El Departamento de Justicia anunció que desplegará más de mil observadores en cincuenta estados, con el fin de «vigilar el cumplimiento de las leyes federales y proteger el derecho al voto». Donald Trump viene alimentando el fantasma del fraude electoral y del voto de indocumentados.
