El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo referencia a la Argentina durante su discurso en el foro World in Progress (WIP) en Barcelona y afirmó que «España no se gobierna desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires». La declaración se produce después de los cruces con el presidente Javier Milei, quien durante su visita a Madrid en septiembre lo había llamado «impresentable dictador».
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pronunció un discurso en el foro World in Progress (WIP) en Barcelona, donde advirtió que «España no se gobierna desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires». La frase, sin mención directa, se interpreta en el contexto de sus diferencias con el presidente argentino, Javier Milei.
Durante su alocución, Sánchez también llamó a una Europa «más fuerte, más autónoma y más unida» y sostuvo que «ningún destino está escrito», en referencia a las elecciones anticipadas que se celebrarán en noviembre de este año, según consignó El País.
El cruce entre ambos mandatarios se remonta a mediados de septiembre, cuando Milei, durante una visita a Madrid, calificó a Sánchez de «impresentable dictador» y pidió «sacar a patadas a los socialistas» en las elecciones generales. Ante unas 500 personas, entre políticos españoles, empresarios, diplomáticos y corresponsales extranjeros, el mandatario argentino afirmó: «España supo acoger a cientos de miles de argentinos que escaparon de la miseria y falta de futuro, fruto del siniestro socialismo del siglo XXI, su sucursal Argentina, que es el kirchnerismo y que ustedes padecen regularmente con el impresentable dictador de Pedro Sánchez».
En respuesta, Sánchez publicó un spot de campaña en el que se definió como «zurdo y orgulloso»: «Hay quienes creen que nos insultan llamándonos zurdos o zurdas». Además, cambió la foto de perfil con una leyenda roja que decía: «Zurdos y orgullosos».
Horas después, mientras Milei daba un discurso, mostró una captura de celular en el que sonaba la canción «Fanático» de la cantante argentina Lali Espósito. Luego, enumeró las políticas con las que se siente identificado y se volvió a llamar zurdo: «Si subir las jubilaciones es ser zurdo, yo soy zurdo. Si dar más tiempo a los padres y madres para disfrutar de sus hijos e hijas es ser zurdo, yo también soy zurdo. Si subir el salario mínimo interprofesional todos los años es de zurdos, entonces soy zurdo», sostuvo.
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