El canciller argentino afirmó que «no hay otro país en el mundo con el que estemos más alineados que con los Estados Unidos» y se refirió a la relación bilateral, mientras continúa la controversia por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil.
El canciller argentino Pablo Quirno finalizó su participación en la Cumbre del G20 de cancilleres realizada en Atlanta, Estados Unidos, y se pronunció sobre la relación bilateral con ese país. A través de sus redes sociales, destacó el encuentro con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
«Con Marco Rubio compartimos una mirada convergente y una alianza estratégica entre nuestros gobiernos para un abordaje común de los temas de la agenda internacional. No hay otro país en el mundo con el que estemos más alineados que con los Estados Unidos. Lo que hace pocos años parecía impensado hoy es una realidad. Bajo el liderazgo de Javier Milei y Donald Trump, construimos una relación sin precedentes, fundada en la libertad, la democracia y la prosperidad de nuestras naciones», escribió Quirno.
Respecto de la cumbre, el canciller sostuvo que defendió «una premisa fundamental: quien produce y compite cumpliendo las reglas no puede ser perjudicado por quienes reciben ventajas artificiales o distorsionan el mercado». Agregó: «La Argentina reduce barreras al comercio, avanza en la desregulación y devuelve al sector privado su lugar como motor del crecimiento. Impulsamos una agenda comercial abierta y diversificada, con una clara brújula geopolítica».
Asimismo, expresó: «Rechazamos enfáticamente las medidas que, bajo argumentos ambientales, terminan convirtiéndose en barreras al comercio y encareciendo el transporte. Las regulaciones no deben transformarse en una excusa para agregar costos y limitar el intercambio. Y hay un límite que no admite discusión: el trabajo forzoso». Y concluyó: «Nadie debe obtener ventajas económicas explotando trabajadores mientras otros respetan las reglas y sus derechos».
En paralelo, continúa la controversia por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil con destino a Estados Unidos, con paso por Puerto Iguazú. Según fuentes oficiales brasileñas, la encargada de negocios argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, habría sido convocada por João Marcelo Galvão de Queiroz, director del Departamento de América del Sur, para pedir explicaciones sobre la participación del Gobierno argentino en la huida. El encuentro habría ocurrido el jueves por la noche.
Ante la repercusión periodística, Quirno desmintió esas versiones: «No hubo ningún pedido de explicaciones. No tomen dictado de una sola fuente (e interesada claramente)». El canciller no se expresó sobre las elecciones brasileñas ni sobre la fuga de Bolsonaro.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó este sábado que el gobierno de Donald Trump haya participado en el operativo de salida del excandidato presidencial Flávio Bolsonaro de Brasil. «No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos», afirmó Rubio durante la conferencia de prensa de cierre de la reunión de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta.
