Gustavo Briend, representante legal de la familia de la directora suplente hallada sin vida en Corrientes, afirmó que Godoy había manifestado sentirse observada por trabajadores de una estancia cercana y que había presentado una advertencia formal sobre las condiciones de la escuela. La investigación penal continúa con cinco detenidos.
El abogado de la familia de Nancy Godoy, Gustavo Briend, declaró este sábado a Cadena 3 que la docente, de 52 años, había expresado a sus hijos que se sentía observada por parte de los peones de la estancia cercana a la escuela donde trabajaba. Según el letrado, esa situación le generaba desconfianza y por ese motivo había comenzado a tomar distancia de los trabajadores del establecimiento rural.
Briend indicó que Godoy conocía a los hombres detenidos porque trabajaban en la estancia El Curupí. Sin embargo, sostuvo que el vínculo más cercano lo había establecido con Rosa Leguizamón, quien la ayudaba a trasladarse a caballo y también se encuentra detenida. “Era con quien tenía mayor afinidad y empatía”, afirmó el abogado. La querella sostiene la hipótesis de que una persona de confianza pudo haber llevado a la docente de manera engañada al lugar del ataque, una reconstrucción que aún debe contrastarse con las pruebas.
En paralelo, la causa incluye documentación sobre las condiciones edilicias de la escuela. El 28 de agosto, la abogada Keila Denis presentó ante el Consejo General de Educación una nota acompañada por un acta manuscrita de Godoy. La documentación, difundida por el sindicato docente SUTECO, quedó identificada como expediente 1-14468/26. Nancy Godoy se desempeñaba como directora suplente de la Escuela 626, en el paraje El Malezal, una zona rural del departamento correntino de Esquina.
La presentación describía un establecimiento sin agua potable ni electricidad, con mobiliario insuficiente, aberturas inseguras, suciedad y presencia de roedores y otras alimañas. El escrito también advertía sobre la ausencia de libros institucionales básicos, incluidos registros de actas y asistencia. Ese punto planteaba un problema que excedía las condiciones del edificio: faltaban herramientas para reconstruir cómo había funcionado la escuela y controlar la actividad de quienes estaban a cargo.
Por ese motivo, la presentación no se limitó a solicitar reparaciones. Requirió información sobre la matrícula oficial, el período de funcionamiento del establecimiento y los registros de asistencia y licencias del personal directivo. También pidió conocer las visitas de supervisión y los antecedentes administrativos. La abogada reclamó una inspección presencial que permitiera constatar las condiciones de higiene, salubridad, seguridad e infraestructura. Solicitó, además, medidas de control de plagas y la reparación o reposición del mobiliario y del material educativo. La existencia del expediente permite establecer que las advertencias fueron formalizadas, aunque sus señalamientos no constituyen por sí mismos una comprobación de responsabilidades administrativas.
Después del hallazgo del cuerpo, la ministra de Educación de Corrientes, Ana Miño, confirmó que pidió informes a la supervisora y al director anterior. Según informó el diario El Litoral, les otorgó 72 horas para presentar explicaciones y documentación sobre sus actuaciones. La funcionaria también sostuvo que Nancy Godoy mantenía contacto con el responsable de mantenimiento y que la última comunicación registrada fue el 6 de octubre, cuando coordinaban posibles arreglos.
Respecto a la investigación penal, Briend afirmó que las extracciones forenses de los celulares secuestrados ya fueron realizadas, pero sus resultados todavía deben incorporarse legalmente al expediente. Estimó que ese paso se concretará la próxima semana y podría aportar información sobre las comunicaciones y los vínculos entre los investigados.
Nancy Godoy tenía 52 años. Su último contacto familiar conocido fue el 7 de octubre y sus restos fueron encontrados el 28. Por el caso hay cinco detenidos.
