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Robos y ataques con piedras en la Autopista Buenos Aires-La Plata: detenidos y preocupación oficial

Usuarios de la autopista que conecta la Ciudad de Buenos Aires con La Plata reportan robos a mano armada, ataques de motochorros y apedreadas, principalmente entre los kilómetros 6 y 18. La empresa concesionaria Aubasa informó sobre reuniones con el Ministerio de Seguridad bonaerense y la ausencia de una malla de seguridad en un tramo en obra.

La Autopista Buenos Aires-La Plata registra robos a mano armada, asaltos de motochorros y ataques con piedras en perjuicio de sus usuarios, especialmente entre los kilómetros 6 y 18, en los partidos de Avellaneda y Quilmes, según testimonios y datos proporcionados por la empresa concesionaria Aubasa.

La semana pasada se difundió un video de un motociclista que sufrió un intento de robo mientras circulaba por la autopista. Una moto con dos ocupantes se le puso a la par y el acompañante, sin casco, lo apuntó con un arma. La víctima aceleró y logró escapar zigzagueando entre los autos hasta el peaje, donde informó a una mujer policía. La cámara del motociclista captó la cara del agresor y días después la Policía detuvo en Dock Sud a Lautaro Nahuel Estigarribia, de 19 años, quien registraba un antecedente por robo.

«Intento fijarme los horarios en los que ando y evito los que no tienen tanto movimiento, como la noche o la tarde», declaró Bernardo Santos, un joven que viaja tres veces por semana en moto de La Plata a Capital Federal. «Ahora, cuando estás arriba de la moto, nada de parar en la banquina, absolutamente nunca. Si tengo que parar para ponerme el equipo de lluvia, hablar por celular o por un desperfecto, trato de llegar como sea a una estación de servicio, que por suerte hay varias», agregó.

El jueves pasado se registró otro caso. Tres motochorros intentaron robarle el auto a un agente de la Policía Federal que se encontraba detenido sobre el pasto a la altura del kilómetro 17, sentido a La Plata. Lo amenazaron con un revólver y lo golpearon en la cabeza. Agentes de la Policía Vial de Hudson y motorizados advirtieron la situación y los asaltantes huyeron con las llaves de un Toyota Corolla. Uno de ellos, de 15 años, fue detenido junto con la moto, que había sido robada el miércoles en San Telmo.

Clarín accedió a una lista de robos ocurridos en las últimas semanas que tuvieron como víctimas a motociclistas, automovilistas, choferes de camión y de micro. La mayoría se produjo en la misma zona. También se registraron ataques con piedras en la llegada a La Plata, como en las bajadas de la Diagonal 74 y de la calle 520. En algunos casos con fines de robo y en otros sin que mediara sustracción.

José Arteaga, presidente de Aubasa, empresa que administra la autopista Buenos Aires-La Plata, el Corredor del Atlántico con las rutas 2 y 11, y las rutas 2, 11 y 6, expresó su preocupación por dos situaciones: las apedreadas y los asaltos en velocidad, que representan alto riesgo para las personas. Arteaga dijo que mantuvieron una reunión con el Ministerio de Seguridad bonaerense para reforzar la prevención y mejorar los tiempos de respuesta. La empresa cuenta con un sistema de alerta temprana y cámaras de monitoreo en toda la traza, y paga horas Polad (adicionales) a la Policía como servicio de seguridad en la autopista.

«Las trazas tienen puntos fijos de seguridad, según reiterancia de hechos», afirmó. Actualmente hay presencia en los peajes, las bajadas y puntos de fuga, como en Villa Inflamable, en Dock Sud mano a Capital, y en el barrio El Monte, en Quilmes mano a La Plata, por citar ejemplos. No obstante, los robos continúan.

En la zona de los kilómetros 17 y 18, donde hay viviendas pegadas a la autopista, la obra del cuarto carril requirió la desinstalación de una malla de seguridad que separaba el barrio de la traza. Esa contención había sido colocada diez años atrás para impedir que se arrojaran piedras desde el costado, evitar el cruce indebido y el acceso de vehículos por fuera de las subidas y bajadas habilitadas. Desde su retiro, según el relato de las víctimas, los robos son constantes.

«Actualmente no hay ningún elemento de seguridad en ese sector, lo que facilita que se pueda acceder o cruzar indebidamente a la calzada», sostuvo Arteaga. «Una vez finalizada la obra, se procederá a colocar nuevamente un vallado de protección», aseguró.

Arteaga también se refirió a los ataques de «piratas del asfalto minoristas», es decir, motochorros o ladrones en auto que asaltan a otros motociclistas y automovilistas. En el caso de los robos de motos, dijo que «no era una modalidad que ocurría en la autopista Buenos Aires-La Plata sino que se veía más en otros corredores como la Panamericana. Ahora hay casos».

En algunos ataques el objetivo no es el vehículo sino lo que las víctimas llevan encima. Alan Bonacoi (32), conductor de la aplicación Didi moto, llevaba a una pasajera cuando dos motochorros los atacaron para sacarles el celular y los hicieron caer de la moto el 5 de octubre pasado a la altura del kilómetro 6,5 en Dock Sud. Cerca de allí, en el kilómetro 6,8, el camionero Ignacio Nogera (39) detuvo la marcha para acomodar la lona que cubría la carga y fue asaltado por un ladrón que lo golpeó en la cabeza y le robó el teléfono.

Otros casos violentos incluyen ataques a tiros desde autos para robar motos. El domingo 20 de septiembre a las 8.30 de la mañana, un auto con cuatro ladrones se puso a la par de un Uber y su pasajera, intentaron asaltarlos y, como no se detuvieron, les dispararon. El conductor recibió un balazo en una pierna en el kilómetro 11 mano a Capital. El chofer continuó hasta el peaje de Dock Sud para recibir auxilio y fue derivado al Hospital Fiorito.

Bernardo relató que, por miedo a los robos, algunos motociclistas deciden circular a alta velocidad en algunos tramos para «no regalarse», aun sabiendo que superan la máxima permitida y ponen en riesgo su vida. «Saben dónde están los radares y si coincide que no hay y es una zona peligrosa, manejan lo más rápido posible así si quieren interceptarlos, no los puedan alcanzar», describió. Otra estrategia es ir por el carril izquierdo para solo tener que prestar atención al derecho por el espejo y evitar sorpresas.

Arteaga afirmó que hay voluntad de la Policía en prevenir y perseguir estos hechos, pero que no dan abasto. Clarín se comunicó con el Ministerio de Seguridad bonaerense para consultar sobre las acciones ante esta situación y no obtuvo respuesta.

Por parte de Aubasa, el esfuerzo está centrado en sumar tecnología y mejorar los tiempos de asistencia a los usuarios. La empresa cuenta con asistencia sanitaria y servicio de grúa en todos los corredores que administra.

El peaje para ir desde Buenos Aires a La Plata cuesta entre 2.600 y 3.300 pesos para los autos, y entre 1.300 y 1.700 pesos para las motos, según el horario.

Ante un robo, desde Aubasa recomiendan llamar al 140 y no intentar resolver la situación por cuenta propia ni intervenir, sino esperar la llegada de la Policía o la asistencia. En caso de peligro, aconsejan no detenerse en el lugar y continuar hasta un área de emergencia.

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