El arribo del papa León XIV a Argentina, previsto para el 8 de noviembre, moviliza al Gobierno nacional, las provincias y la Iglesia en la organización de la visita. En paralelo, el Pontífice firmó un decreto que restituye el 10% del salario a cardenales y prefectos vaticanos.
El arribo del papa León XIV a Argentina, previsto para el domingo 8 de noviembre, moviliza al Gobierno nacional, las administraciones provinciales y la Iglesia en la definición del cronograma, la seguridad y posibles feriados nacionales. La Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, coordina el operativo.
Según el boceto de la agenda, el Sumo Pontífice llegará durante la tarde del 8 de noviembre. Su primera actividad será una ofrenda floral en el monumento a San Martín, en el centro porteño, y luego se trasladará a la Casa Rosada para un encuentro bilateral con el presidente Javier Milei y un saludo protocolar con los ministros del Gabinete.
El Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, oficializó la creación de tres Comandos Unificados Federales que operarán en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Córdoba y las localidades bonaerenses de Luján y Claypole.
El lunes 9 de noviembre la agenda contempla una visita al Pequeño Cottolengo Argentino Don Orione en Claypole, institución dedicada al cuidado de personas con discapacidad, donde se producirá la primera foto oficial con el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Por la tarde, se celebrará una misa a cielo abierto en el Monumento a los Españoles, con la asistencia del Presidente.
El martes 10, León XIV viajará a Córdoba para encuentros públicos y religiosos, y luego regresará a Buenos Aires para encabezar una vigilia juvenil. El miércoles 11 cerrará la visita en la Basílica de Luján, replicando los pasos de Juan Pablo II en 1987.
Respecto de los feriados, el gobernador Kicillof reclama que se declare feriado el miércoles para facilitar la movilización hacia la plaza Belgrano, mientras que desde la Casa Rosada aseguran que los asuetos bajo análisis son el lunes y el martes.
En simultáneo, el Papa firmó un decreto que modifica el esquema salarial de la cúpula católica. León XIV dio por terminado el plan de austeridad instaurado por Francisco durante la pandemia y restituyó el 10% del salario que había sido recortado a cardenales y prefectos vaticanos. El documento argumenta que la emergencia sanitaria y económica quedó atrás y que las finanzas de la Santa Sede están en condiciones de retomar la normalidad salarial. Los purpurados, que perciben ingresos cercanos a los 5000 euros mensuales y cuentan con vivienda oficial, recuperarán el esquema de ingresos pleno a partir del 1 de septiembre.
Durante la inauguración de una muestra de arte contemporáneo en la Biblioteca Apostólica Vaticana, León XIV confesó ante los presentes el toque de «humorismo» de la Providencia: el destino quiso que festejara sus 71 años rodeado de libros antiguos, el mismo oficio que ejerció su madre como bibliotecaria.
