El jurado del juicio contra Lindsay Clancy en Plymouth, Massachusetts, continúa deliberando sin lograr la unanimidad requerida. El juez ordenó proseguir las deliberaciones. De no alcanzarse un acuerdo, se declararía un juicio nulo y la fiscalía debería decidir si repite el proceso, negocia un acuerdo o desiste.
El jurado del proceso penal contra Lindsay Clancy, exenfermera acusada de matar a sus tres hijos en enero de 2023, continúa deliberando en Plymouth, Massachusetts, sin lograr un veredicto unánime. El juez ordenó que las deliberaciones prosiguieran después de que los integrantes del jurado informaran que no alcanzaban la unanimidad.
Clancy, de 36 años, no niega haber causado la muerte de sus hijos en el sótano de la vivienda familiar al sur de Boston. El debate ante el Tribunal Superior de Plymouth se centra en su responsabilidad penal: si en el momento de los hechos era capaz de comprender sus actos y de actuar de otro modo.
Deliberaciones sin acuerdo
El panel, compuesto por nueve mujeres y tres hombres, inició sus deliberaciones hace varios días y retomó la tarea por quinta jornada consecutiva. El martes 1 de septiembre, los jurados comunicaron al juez que no lograban ponerse de acuerdo, pero el magistrado les indicó que debían seguir intentándolo.
En los juicios penales de Estados Unidos, el veredicto debe ser unánime.
Posibles escenarios ante la falta de acuerdo
Si el jurado no consigue ponerse de acuerdo, el juez declarará un juicio nulo (mistrial). En ese caso, el proceso queda sin resultado válido y Clancy permanecería detenida en un hospital psiquiátrico con los cargos de asesinato vigentes, a la espera de una nueva resolución.
La fiscalía deberá decidir entre tres caminos:
- Repetir el juicio con un jurado distinto.
- Negociar un acuerdo de culpabilidad con la defensa.
- Decidir no volver a juzgar el caso.
El abogado penalista Brad Bailey, exfiscal y especialista en derecho criminal de Boston que no participa en el caso, declaró a la agencia Associated Press: “Cada vez que la amenaza de un nuevo juicio por asesinato en primer grado se reintroduce, los abogados defensores, como mínimo, analizarán si existe algún interés en llegar a una resolución”.
Bailey también explicó que la decisión de no repetir el juicio ocurre cuando los fiscales consideran que un nuevo juicio podría arrojar el mismo resultado o cuando los costos del proceso, principalmente los honorarios de peritos en salud mental, resultan difíciles de justificar.
Las cinco opciones de veredicto
El jurado tiene cinco posibles veredictos:
1. No culpable
La absolución liberaría a Clancy de inmediato. Expertos consultados por BBC Mundo consideran este resultado “muy improbable”, dado que Clancy reconoce haber causado la muerte de sus hijos.
2. No culpable por trastorno mental
Según la ley de Massachusetts, la fiscalía debe demostrar la responsabilidad penal más allá de toda duda razonable. Este veredicto implicaría la internación en un psiquiátrico, no la libertad.
La abogada penalista Elyse Hershon dijo a BBC Mundo: “El caso se reduce a dónde va a pasar el resto de su vida; la defensa cree que debería ser en un centro psiquiátrico, la fiscalía cree que debería ser en una prisión estatal”.
3. Asesinato en primer grado
Requiere probar intencionalidad y premeditación, o crueldad extrema. La pena es cadena perpetua sin libertad condicional. La profesora Heather Cucolo, de la Facultad de Derecho de Nueva York, señaló a BBC que para este veredicto Clancy “debe ser vista como alguien sin factores atenuantes”.
4. Asesinato en segundo grado
Se define como homicidio ilegítimo por malicia o imprudencia extrema, sin planificación. La pena es cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Cucolo considera que este fallo sería viable si el jurado estima que Clancy actuó por oportunidad y sin planeación previa.
5. Homicidio involuntario
Incorporado por el juez tras debate, se define como la muerte no intencional causada por conducta temeraria e imprudente. La pena máxima es de 20 años por cargo.
Postura de la defensa y la fiscalía
La defensa sostiene que Clancy padecía psicosis posparto, un trastorno grave que puede generar alucinaciones y pérdida del sentido de la realidad, y que en ese momento no distinguía entre el bien y el mal. Peritos y familiares declararon sobre el deterioro de su salud mental en los meses previos a los hechos.
La fiscalía rechazó la tesis de un trastorno mental lo suficientemente grave como para eximir de responsabilidad. La fiscal Jennifer Sprague sostuvo que Clancy comprendía la naturaleza de sus actos y que actuó de forma racional y calculada. Los peritos de la acusación también pusieron en duda la existencia de la voz que Clancy afirma haber escuchado, según consignó BBC Mundo.
