El actor español Antonio Banderas, de 66 años, habló sobre el ataque al corazón que sufrió en 2017 y cómo eso cambió su perspectiva profesional y personal.
Antonio Banderas, actor español de 66 años, declaró que desde que sufrió un ataque al corazón en 2017, ha tratado de convertir su profesión en un hobby. En una entrevista reciente con Antena 3 Noticias, el intérprete afirmó: «No sé si paro de trabajo me muero, pero mi profesión dejó de serlo en el momento en el que sufrí el ataque al corazón. Desde entonces, he tratado de hacer de mi profesión mi hobby. Soy muy feliz con el teatro que hago en Málaga y las películas que eventualmente hago dentro o fuera de España. Me moriré en frente de un escenario o delante de una cámara».
Banderas, quien asistió a la XVII edición de la Gala Starlite celebrada el 9 de agosto en Marbella, también se refirió a las consecuencias emocionales del episodio cardíaco. En un encuentro organizado por la Fundación Princesa de Asturias en Oviedo, el actor declaró: «En las siguientes semanas, yo lloraba por cualquier cosa (…) Ahora, con perspectiva, es probablemente lo mejor que me ha podido pasar en mi vida como actor, porque me abrió la puerta a un espacio dentro de mí que antes no estaba ahí. Sin el ataque al corazón, no podría haber hecho por ejemplo ‘Dolor y gloria'».
El infarto ocurrió el 25 de enero de 2017 mientras realizaba ejercicio físico en su residencia en Inglaterra. Fue trasladado de urgencia al hospital Saint George de Londres, donde los médicos detectaron obstrucción en tres arterias y fue intervenido quirúrgicamente.
En cuanto a su rutina de cuidado, Banderas explicó en una entrevista con la revista Men’s Health: «Desde que tuve el percance con el corazón, como menos carne roja y he tenido que reducir mucho su consumo. Y corro unos 10 kilómetros cada dos o tres días para sentirme en forma y dar salud a mi corazón».
Según un estudio publicado por la Asociación Americana del Corazón (AHA) y la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares (ASA), caminar puede ser más beneficioso que correr en términos de reducción del riesgo de enfermedades cardíacas: correr reduce el riesgo en un 4,5% y caminar en un 9,3%.
