La marca china de vehículos electrificados BYD informó que cuenta con más de 10.000 unidades en el país, que espera superar las 20.000 ventas anuales y que planea cerrar el año con 25 concesionarios. El country manager, Christian Kimelman, detalló la situación de stock, los lanzamientos previstos y el avance de la integración productiva con Brasil.
La empresa BYD Argentina informó que hay más de 10.000 unidades de la marca en el país, de las cuales aproximadamente 9.000 están patentadas. El country manager de BYD Argentina, Christian Kimelman, brindó declaraciones a El Economista Motor sobre la situación actual de la compañía, los desafíos logísticos, la llegada de nuevos modelos y la integración productiva con Brasil.
Stock y lista de espera
Kimelman señaló que la empresa registró una lista de espera para algunos modelos debido a problemas de suministro, tanto en volumen como en mix de productos. Mencionó que el modelo Atto 2, su best seller, se agotó temporalmente. El conflicto en el Golfo generó un pico de órdenes en las fábricas que afectó las exportaciones. Según el directivo, los barcos comenzaron a llegar en julio y a partir de agosto se empezó a recomponer el suministro. Estimó que la lista de espera podría resolverse en agosto.
Proyecciones de ventas y expansión de red
El ejecutivo afirmó que el segundo semestre será más fuerte que el primero, basándose en la performance de ventas, la receptividad de los clientes y el aumento de puntos de venta. Actualmente cuentan con 16 concesionarios y esperan terminar el año con 25 o más. La red incluirá talleres especializados y fuerza de ventas profesional.
Lanzamiento de la pick-up Shark
Kimelman informó que la pre-venta de la pick-up Shark superó las expectativas, con 300 unidades reservadas. La describió como un vehículo para un segmento competitivo y de alta gama. Señaló que el primer uso observado es familiar, deportivo o recreacional, y que tuvo buena recepción en el interior del país.
Modelos disponibles y futuros lanzamientos
La empresa planea terminar el año con ocho o nueve modelos. Recientemente lanzaron el Seal U DM-i y en agosto realizarán otro lanzamiento. Kimelman mencionó que la estrategia de BYD no se limita a los cupos de importación.
Integración productiva con Brasil
Kimelman indicó que se está trabajando en la integración de partes con la nueva fábrica de Brasil para operar bajo el libre comercio del Mercosur. La prioridad es lograr contenido local en el ecosistema de la batería y el powertrain. La planta brasileña producirá al menos siete modelos y abastecerá a toda la región, incluyendo México y Argentina.
Posibilidad de producción en Argentina
El directivo opinó que es difícil liderar el mercado argentino sin una planta local, aunque no descartó que las reglas de juego cambien. Citó a Stella Li, CEO vicepresidenta global de BYD, quien declaró que no hay plan de producción en Argentina pero que “en BYD todo es posible”. Kimelman destacó el pragmatismo de la empresa china.
Precios y rumores de descuentos
Kimelman aclaró que BYD no desembarcó en Argentina por un “veranito” de los cupos. Reconoció que los conflictos encarecieron la logística y las materias primas, y que la empresa realizó un aumento “normal”. Sobre la red de concesionarios, afirmó que es rentable y que no hay desequilibrios graves.
Convencimiento del cliente argentino
El ejecutivo señaló que BYD se enfoca en el producto y no en el precio. Ofrecen funciones de alta gama en segmentos de entrada, como el Dolphin Mini. Buscan educar sobre el Costo Total de Propiedad (TCO), destacando el ahorro en combustible. Mencionó que en Brasil el valor residual de los autos BYD usados se mantiene mejor que el de muchas marcas tradicionales.
