Luis Alberto, albañil hondureño, relató a El Español su experiencia laboral en España, donde percibe hasta 1.980 euros mensuales, en contraste con los menos de 400 que estima ganaría en Honduras.
La construcción es uno de los rubros con mayor oferta laboral para inmigrantes en España, y puede reportar ingresos superiores a los del país de origen, según la experiencia de Luis Alberto, un albañil hondureño que emigró a España.
Luis Alberto, quien aprendió el oficio en Honduras, decidió emigrar debido a la situación económica de su país. «En Honduras falta trabajo. Entonces, tuve que decidir emigrar», explicó.
Al llegar a España, le costó incorporarse a las obras por falta de referencias y contactos. También debió adaptar su vocabulario técnico: «Muchas herramientas y materiales reciben nombres diferentes. Con lo cual, una parte importante de la adaptación consistió en aprender un nuevo lenguaje». Además, señaló que «las herramientas son mucho más cómodas y hay materiales que en Honduras no se manejan».
En sus inicios, fue contratado para tareas básicas con salarios bajos: «Te conocen en tu país pero acá no. Cuando venís, ganas como un ayudante, unos 50-55 euros al día». Con el tiempo, su desempeño le permitió negociar mejores pagos: «Van viendo tu trabajo, que lo hacés muy bien. Lográs ganar 80 o 90 euros». Con 22 jornadas mensuales, el salario puede alcanzar los 1.980 euros. «La clave es mostrar un buen trabajo», sostuvo.
Luis Alberto reconoció que instalarse en España le brindó posibilidades económicas, pero también señaló el costo personal: «Lo más difícil para todo inmigrante es dejar a su familia. Son muchos kilómetros de distancia y es difícil el día a día».
