La Armada de los Estados Unidos retirará los siete cruceros restantes de la clase Ticonderoga después de que un programa de modernización de 3.700 millones de dólares no cumpliera sus objetivos. El retiro se completará en los próximos tres años.
La Armada de los Estados Unidos retirará los siete cruceros restantes de la clase Ticonderoga, según informaron medios especializados en defensa. Los buques serán desguazados después de que un programa de modernización, con un costo de 3.700 millones de dólares, no lograra mejorar su capacidad operativa.
Los cruceros Ticonderoga fueron construidos en la década de 1980 y participaron en operaciones en el mar Mediterráneo y en Oriente Medio. Cada buque está equipado con 122 celdas de lanzamiento vertical para misiles crucero y tierra-aire.
El desmantelamiento de esta flota comenzó en 2021, pero la invasión de Ucrania y los conflictos recientes en Oriente Medio retrasaron los planes y obligaron a mantener en servicio estos buques, considerados obsoletos.
El programa de modernización, denominado Programa de Modernización de Cruceros, fue impulsado por el Congreso en 2010 con un presupuesto de 3.700 millones de dólares. El objetivo era reemplazar los sistemas electrónicos, de guiado de armas, radares y sonares. Sin embargo, según medios especializados, el programa no mejoró la capacidad operativa de los buques, y el Congreso decidió retirarlos en 2021.
El sitio 19FortyFive, especializado en defensa, afirmó que la Armada planea retirar todos los cruceros Ticonderoga en los próximos tres años. Para el presente año fiscal, está previsto el retiro del USS Shiloh y del USS Lake Erie. Con esto, solo quedarían cuatro cruceros de esta clase en servicio.
La revista Military Watch recordó que el programa de modernización fue asignado por el Congreso en 2010. A pesar de la inversión, el programa no logró mejorar la capacidad operativa de los Ticonderoga.
Las características de los cruceros Ticonderoga incluyen: entrada en servicio en 1983, 27 buques construidos, eslora de 173 metros, manga de 16,8 metros, calado de 10,2 metros, velocidad máxima superior a 32 nudos, y armamento principal compuesto por misiles antiaéreos SM-2 y SM-6, misiles antibalísticos SM-3, misiles de ataque terrestre Tomahawk y misiles antisubmarinos RUM-139 VL-ASROC.
19FortyFive señaló que «los buques más antiguos han requerido un mantenimiento exhaustivo, y muchos han sido retirados del servicio para reparaciones». Además, indicó que «sencillamente, no hay suficientes astilleros para mantenerlos y esto ha llevado a muchos analistas navales a buscar una nueva forma de proteger a los portaaviones y lograr el dominio en alta mar».
Muchos buques llevan 35 años en servicio. La corrosión, la fatiga de los materiales y el desgaste mecánico aumentaron los requisitos de mantenimiento. Los bajos niveles de automatización implican que cada crucero requiere unos 350 tripulantes, una cantidad mayor que la de buques similares más nuevos.
El sucesor de los Ticonderoga no está definido. El programa CG(X), que contemplaba la construcción de buques más modernos de este tipo, fue cancelado en 2010. Mientras tanto, China continúa construyendo buques de combate de superficie de gran tamaño y fuertemente armados, y Corea del Norte avanza con planes para construir sus propios destructores.
