El Comité Nacional de la UCR mantiene reuniones con los senadores de su bloque para que voten en contra del proyecto de reforma a la ley de Tierras, que se tratará el próximo jueves en el Senado. El oficialismo reconoce que no tiene los votos garantizados.
El Comité Nacional de la UCR, presidido por Leonel Chiarella, inició una ronda de reuniones individuales con los senadores del bloque radical para convencerlos de rechazar la reforma a la ley de Tierras, que se votará el próximo jueves en la Cámara Alta. La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo, modifica la normativa sancionada en 2011 que fija límites a la venta de tierras a extranjeros.
Fuentes parlamentarias del oficialismo señalaron que la sesión será “difícil” y que los votos no están garantizados. El bloque de La Libertad Avanza, que conduce Patricia Bullrich, busca obtener la media sanción del proyecto, que incluye la ley de Inviolabilidad de la propiedad privada, para luego girarlo a Diputados.
El Comité Nacional de la UCR difundió un comunicado titulado “La soberanía se defiende cuidando nuestra tierra”, en el que expone sus argumentos en contra de la reforma. Entre ellos, señala que debe mantenerse un límite a la venta de tierras a extranjeros y que el porcentaje actual de ventas no justifica un cambio. Además, menciona que varios países, como Estados Unidos, Nueva Zelanda, Austria, Australia, Canadá y Francia, han dictado normas en sentido contrario al proyecto.
Desde el radicalismo también se indicó que la modificación no aportaría beneficios a los productores locales y que existen zonas donde no se cumple la ley vigente. Chiarella busca transmitir estos argumentos a los diez senadores del bloque, entre los cuales no hay una posición unificada. Los senadores que responden a gobernadores con buen vínculo con la Casa Rosada, como los de Mendoza y Chaco, son considerados los más difíciles de convencer.
El proyecto de reforma a la ley de Tierras fue impulsado por el ministro Federico Sturzenegger. La sesión está convocada para el jueves a las 12. Si se produce un empate en la votación, la vicepresidenta Victoria Villarruel deberá desempatar; en ocasiones anteriores se pronunció en contra de los cambios a la ley. Un rechazo o abstención podría impedir la aprobación de la iniciativa.
