El presidente Javier Milei fue ovacionado en la 138ª Exposición Rural de Palermo, donde recibió apoyo por las medidas del Gobierno para el campo. Hubo gestos de respaldo hacia el mandatario y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, durante el acto inaugural.
El ingreso del Regimiento de Granaderos, a las 10.40, marcó el inicio formal del acto inaugural de la 138ª Exposición Rural de Palermo, en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Las tribunas se poblaron de productores, dirigentes y funcionarios nacionales y porteños, mientras los gestos y las primeras ovaciones anticiparon un fuerte respaldo al presidente Javier Milei y a las medidas de su Gobierno para el agro, especialmente los anuncios de reducción de retenciones y desregulaciones.
Antes del acto, la exministra de Seguridad y senadora Patricia Bullrich recibió aplausos y un grito de “¡Vamos, Patricia!”. Luego, Jorge Macri y Belén Ludueña aparecieron con su bebé en brazos, atrayendo la atención del presidente Milei y Sandra Pettovello. En el palco se ubicaron el vicepresidente de la SRA, Marcos Pereda; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, entre otros.
Pereda, enfrentado políticamente con el presidente de la SRA, Nicolás Pino, saludó a los funcionarios y mantuvo una breve conversación con Sturzenegger antes del inicio del acto.
A las 10.49 ingresó el presidente Milei. Llegó en camioneta hasta la tranquera de acceso a la pista central y caminó acompañado por la secretaria General de Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Saludó al público y pidió intensificar los aplausos, lo que generó una ovación durante todo su recorrido.
Antes de los discursos, Milei y Pino se abrazaron, gesto que se repitió al finalizar la intervención del titular de la Rural, evidenciando la sintonía entre la entidad y el Gobierno.
El Presidente fue interrumpido varias veces por aplausos. El respaldo se manifestó cuando reivindicó la eliminación del cepo cambiario y al asegurar que “se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”. La respuesta del público creció cuando elevaba el tono de voz. “Cuando al campo le va bien, le va bien al interior y a toda la Argentina”, fue uno de los momentos más celebrados. Los anuncios sobre infraestructura vial, conectividad mediante Starlink, incentivos para la innovación en semillas y la llegada de inversiones privadas también despertaron respaldo. “No hay baja de impuestos posible si no hay superávit”, afirmó, frase que encontró poca aprobación.
Mientras pronunciaba las últimas frases, desde un sector detrás del corralito se escucharon gritos y empujones, generando abucheos en las tribunas, sin interrumpir la ceremonia. Milei cerró con tres “¡Viva la libertad, carajo!”, respondidos con un “¡Viva!” por parte del público.
Pino abrió la ceremonia con un discurso seguido con atención. Los aplausos se intensificaron cuando destacó el aporte económico del agro y los récords productivos. Uno de los momentos más celebrados ocurrió cuando reclamó que “las retenciones deben dejar de existir por ley y para siempre”, mientras dirigía una mirada hacia Milei. Ambos sonrieron. Hubo reacción efusiva cuando pidió que “los funcionarios de turno dejen de agobiar de impuestos a la gente para permitirle seguir en el campo”. También generaron aplausos y silbidos de apoyo cuando señaló que “el cobro de gravámenes por el simple traslado de mercadería entre provincias que crean aduanas internas prohibidas por la misma Constitución nacional”.
Pino dijo que para ser una “potencia agrícola”, la Argentina necesita un sistema financiero que “acompañe a las fuerzas productivas” con plazos largos. Cuando aseguró que varias medidas implicaban una reducción de la presión sobre el sector, se giró hacia Milei, lanzó un “bien” y ambos intercambiaron otra sonrisa. El Presidente, que seguía la exposición, tomó un vaso de agua y comentó algo en voz baja. El reconocimiento al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) recibió un aplauso más moderado, con silbidos aislados.
Pino se refirió a la polémica por la plataforma de registro genealógicos de la entidad. “El que nunca se equivoca es el que nunca hace”, afirmó, antes de sostener que “los montos que se dicen no son” y asegurar que la inversión terminará recuperándose. Desde las tribunas se escuchó un “¡bien!”, mientras Marcos Pereda sonreía discretamente y comentaba algo al oído del senador Bartolomé Abdala.
