Este lunes 20 de julio, el juez federal Brian M. Cogan sentenciará a cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada en una corte de Brooklyn, Nueva York. Con esa condena, el cofundador del Cártel de Sinaloa se sumará a una lista de narcotraficantes mexicanos que pasarán el resto de su vida en prisiones federales de Estados Unidos.
Este lunes 20 de julio, el juez federal Brian M. Cogan sentenciará a cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada en una corte de Brooklyn, Nueva York. Con esa condena, el cofundador del Cártel de Sinaloa se sumará a una lista de narcotraficantes mexicanos que pasarán el resto de su vida en prisiones federales de Estados Unidos — una lista que en los últimos años ha crecido a un ritmo sin precedente.
Zambada, de 76 años, se declaró culpable en agosto de 2025 de dos cargos de narcotráfico y de dirigir una empresa criminal. No fue capturado ni extraditado: llegó a Estados Unidos el 25 de julio de 2024 en un avión privado, engañado y secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo, quien lo trasladó hasta el aeropuerto municipal de Santa Teresa, Nuevo México.
Los fiscales piden, además de la cadena perpetua, una confiscación de 15,000 millones de dólares — el monto más alto jamás solicitado en un caso de narcotráfico en ese tribunal.
Ismael “El Mayo” Zambada: el capo que operó en las sombras durante cinco décadas
Zambada nació el 30 de enero de 1950 en una comunidad rural aislada de Sinaloa. A diferencia de El Chapo, quien acaparó los reflectores y protagonizó fugas cinematográficas, Zambada construyó su poder desde la discreción. Nunca fue capturado en México. Durante décadas operó desde las montañas de Sinaloa mientras sus socios caían uno a uno ante la justicia mexicana y estadounidense.
Los fiscales del Distrito Este de Nueva York lo describen en su carta al juez Cogan como “uno de los narcotraficantes más prolíficos y poderosos del mundo”. Cofundó el Cártel de Sinaloa junto a Guzmán a finales de los años ochenta, cuando ambos transformaron la llamada Federación en la organización criminal más poderosa del continente. Juntos establecieron alianzas con el Cártel de Medellín de Colombia y fueron pioneros en el uso de trenes y túneles transfronterizos para mover droga hacia Estados Unidos.
Cuando El Chapo fue capturado por primera vez en 1993 y condenado a 20 años de prisión, Zambada mantuvo el cártel operando. Cuando en 2001 la Suprema Corte de México emitió una resolución a favor de la extradición de narcotraficantes, Guzmán escapó de prisión — con la ayuda de Zambada, según documenta el expediente fiscal. Tras la captura definitiva de El Chapo en 2016 y su extradición a Estados Unidos en enero de 2017, Zambada quedó como el único líder del cártel. En ese periodo, bajo su mando exclusivo, el cártel distribuyó al menos 1.5 millones de kilogramos de cocaína y generó miles de millones de dólares en ganancias anuales.
La violencia que dirigió fue extensa y documentada. Mantuvo un arsenal de armas de grado militar, fuerzas de seguridad privadas y personal dedicado a asesinatos y secuestros.
En mayo de 2024, apenas meses antes de su arresto, ordenó el asesinato de su propio sobrino Eliseo Imperial Castro “Cheyo Ántrax”, cuyo cuerpo fue encontrado en un auto a la orilla de una carretera en Culiacán. En noviembre de 2023 ordenó matar a al menos tres personas en represalia por el robo de un cargamento de fentanilo en Tijuana.
La corrupción fue el otro pilar de su operación. Bajo su dirección, el cártel gastaba millones de dólares al año en sobornos a policías, comandantes militares y políticos en todos los niveles del gobierno mexicano, como él mismo lo confesó en una carta.
Los narcos mexicanos que ya cumplen cadena perpetua
Con la sentencia que recibirá El Mayo Zambada, el narcotraficante se suma a la lista de capos mexicanos que ya cumplen una cadena perpetua, como los siguientes.
Joaquín El Chapo Guzmán
Joaquín “El Chapo” Guzmán es el referente más directo para la sentencia de hoy. El mismo juez Cogan que sentenciará a Zambada lo condenó en 2019 a cadena perpetua más 30 años adicionales por tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana, lavado de dinero, uso de armas y empresa criminal continua. Desde entonces cumple condena en ADX Florence, la prisión de máxima seguridad en Colorado conocida como “El Alcatraz de las Rocosas”.
La vida de Guzmán en ADX Florence es de aislamiento extremo. Su celda mide 2.1 por 3.6 metros, construida en concreto, con cama y silla del mismo material, regadera automatizada y cámaras de vigilancia las 24 horas. Pasa 23 horas diarias encerrado y solo sale una hora al patio, dentro de una jaula individual, sin contacto con otros reclusos.
Su abogada Mariel Colón ha descrito en diversas entrevistas que las condiciones en las que vive su cliente son “crueles e inhumanas” y contrarias a la Constitución estadounidense. Una demanda civil que Guzmán presentó contra esas condiciones fue desechada por una corte federal el 9 de junio de 2026. En febrero de 2025, el Buró Federal de Prisiones documentó que logró enviar mensajes a sus hijos a través de sus abogados, burlando los filtros de las Medidas Administrativas Especiales (SAMs) que lo mantienen incomunicado.
Juan García Ábrego
Juan García Ábrego fue el primer gran capo mexicano en recibir cadena perpetua en Estados Unidos. En enero de 1997, un juez de Houston, Texas, lo declaró culpable de 22 delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero. Era entonces jefe del Cártel del Golfo y había figurado en la lista de los 10 delincuentes más buscados del FBI durante una década.
Recibió 11 cadenas perpetuas consecutivas más una multa cercana a los 500 millones de dólares. Tiene actualmente 80 años y permanece recluido en la prisión federal de Hazelton, en Virginia Occidental, según el Buró Federal de Prisiones.
Alfredo Beltrán Leyva
Alfredo “El Mochomo” Beltrán Leyva, uno de los líderes del Cártel de los Beltrán Leyva, recibió cadena perpetua en abril de 2017 ante la Corte del Distrito de Columbia tras declararse culpable de conspiración para traficar cocaína y metanfetamina.
La justicia estadounidense determinó que participó en el tráfico de casi 28 toneladas de droga entre 2000 y 2012. La sentencia incluyó una multa de 529 millones de dólares. Fue detenido por las autoridades mexicanas en enero de 2008 y extraditado a Estados Unidos en 2014. En junio de 2022 fue trasladado a ADX Florence, la misma prisión donde está El Chapo Guzmán.
En julio de 2025 se sumó a esa celda otro vecino: Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad Pública de México, condenado a 38 años y 4 meses por recibir sobornos del Cártel de Sinaloa.
Rubén Oseguera González
Rubén “El Menchito” Oseguera González, hijo del fundador del CJNG Nemesio “El Mencho” Oseguera, fue sentenciado a cadena perpetua más 30 años el 7 de marzo de 2025 por la jueza Beryl A. Howell, tras ser declarado culpable de conspiración para traficar cocaína y metanfetamina y uso ilegal de armas. Tenía 35 años al momento de la sentencia.
En octubre de 2025 fue trasladado a ADX Florence, convirtiéndose en el nuevo vecino de El Chapo y El Mochomo. Su abogado Jan Ronis describió las condiciones como “tan malas como un encarcelamiento podría ser” y las calificó de tortura. El Menchito presentó una apelación ante la Corte Federal de Washington para revertir la condena, alegando un juicio injusto.
Dámaso López
Dámaso “El Licenciado” López Núñez, considerado durante años mano derecha de El Chapo, fue sentenciado a cadena perpetua en noviembre de 2018 tras declararse culpable de narcotráfico y de haber ayudado a Guzmán durante su primera fuga en 2001. Cooperó como testigo en el juicio contra El Chapo, lo que llevó a los fiscales a solicitar una reducción de condena. La justicia estadounidense redujo su sentencia a 14 años de prisión. Será liberado en noviembre de 2032.
Los capos entregados en tres tandas que podrían sumarse a la lista
Entre febrero de 2025 y enero de 2026, México realizó tres entregas masivas de narcotraficantes a Estados Unidos. La primera tanda, el 27 de febrero de 2025, incluyó a 29 narcos. La segunda, el 12 de agosto de 2025, sumó 26 más. La tercera, el 20 de enero de 2026, fue la más grande con 37 integrantes de distintos cárteles.
En total, 92 líderes criminales fueron trasladados bajo un mecanismo que el gobierno de Claudia Sheinbaum sustentó en la Ley de Seguridad Nacional. Como parte del acuerdo bilateral, ninguno será condenado a pena de muerte — pero sí podría a una cadena perpetua.
Rafael Caro Quintero, cofundador del Cártel de Guadalajara y conocido como el “Narco de Narcos”, fue entregado en la primera tanda de febrero de 2025. Es señalado como responsable del secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985. Los cargos en su contra incluyen narcoterrorismo — el delito que de manera más directa activa cadena perpetua obligatoria en el sistema federal estadounidense.
Miguel Ángel Treviño Morales “El Z-40” y su hermano Omar Treviño Morales “El Z-42”, ambos exlíderes de Los Zetas, llegaron en la primera tanda. El Z-40 es señalado por cientos de homicidios y masacres. Los cargos de empresa criminal continua y tráfico de drogas a gran escala que enfrentan activan cadena perpetua obligatoria. Se prevé que su juicio pueda comenzar en el 2027.
Antonio Oseguera Cervantes “Tony Montana”, hermano de El Mencho y líder operativo del CJNG, fue entregado en la primera tanda con cargos de narcoterrorismo. Es uno de los perfiles con mayor probabilidad de cadena perpetua entre los 92 entregados, aunque recientemente se anunció que se declarará culpable, por lo que podría estar negociando.
Abigael González Valencia “El Cuini”, cuñado de El Mencho y principal líder financiero del CJNG, llegó en la segunda tanda de agosto de 2025. Es señalado como el cerebro de las operaciones internacionales de lavado de dinero del cártel. Actualmente estaría negociando un acuerdo de culpabilidad.
Pedro Inzunza Noriega “El Sagitario”, líder de los Beltrán Leyva entregado en la tercera tanda de enero de 2026, es uno de los dos primeros ciudadanos mexicanos acusados del delito de narcoterrorismo por Estados Unidos — cargo que el Departamento de Justicia anunció en mayo de 2025. Fue capturado por autoridades mexicanas a finales de 2024 y entregado semanas después.
El destino de los 92 incluye cortes federales en Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego. Sus procesos se encuentran en distintas etapas. Para los perfiles de mayor jerarquía con cargos de narcoterrorismo o empresa criminal continua, la cadena perpetua es el escenario más probable.
