Una carta pública impulsada por la Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia en Argentina reunió más de 5.400 firmas de personalidades y ciudadanos para instar al Congreso a debatir un proyecto de ley que regule la asistencia médica para morir.
Una carta pública que promueve la legalización de la eutanasia en Argentina acumuló más de 5.400 firmas en dos semanas, según informaron sus impulsores. El texto, difundido por la Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia en Argentina, sostiene que las personas con padecimientos incurables y sufrimiento persistente deben tener derecho a decidir sobre el final de su vida.
La campaña reúne a profesionales como la doctora en Derecho Marisa Herrera, el médico obstetra Mario Sebastiani, el abogado Ignacio Maglio y el politólogo Mario Pecheny. Entre los firmantes se encuentran juristas Ricardo Gil Lavedra, Aída Kemelmajer de Carlucci y Roberto Gargarella, el dramaturgo Mauricio Kartún, la escritora Claudia Piñeiro, las actrices Mercedes Morán y Laura Novoa, y académicas como Dora Barrancos, Camila Perochena, Diana Maffía, Pablo Semán y Maristella Svampa.
Actualmente, en Argentina no existe legislación que habilite la eutanasia ni el suicidio asistido. En la Cámara de Diputados hay al menos cinco proyectos con estado parlamentario, presentados históricamente por legisladores como Julio Cobos y Miguel Ángel Pichetto.
Mario Sebastiani explicó a Infobae que la carta busca un proyecto transversal que unifique las distintas iniciativas. El siguiente paso, indicó, será solicitar a las comisiones de Salud o Legislación General que convoquen a expertos con diversas posturas.
La carta contempla la objeción de conciencia para trabajadores de la salud. Además, según Sebastiani, el proyecto podría incluir no solo enfermedades terminales físicas, sino también casos de salud mental, con evaluaciones caso por caso.
Uruguay legalizó la eutanasia en octubre de 2024 y realizó su primer procedimiento en noviembre de 2024 a una mujer de 69 años con cáncer de páncreas terminal. En Argentina, casos como los de Alfonso Oliva y Adriana Stagnaro (con ELA) y María del Carmen Ludueña (postrada) buscaron acceder a la asistencia médica para morir sin éxito legal.
