El sismo, registrado el lunes en la isla de Mindanao, causó daños en infraestructura y viviendas. Las autoridades continúan las labores de rescate.
Las autoridades de Filipinas informaron que al menos 37 personas fallecieron y 456 resultaron heridas a causa del terremoto de magnitud 7,8 en la escala abierta de Richter, registrado el lunes en la isla de Mindanao, en el sur del país.
El portavoz de Defensa Civil, Junie Castillo, declaró el martes en una entrevista con el programa de la cadena GMA News que la mayoría de las muertes se debieron a la caída de escombros. Castillo precisó que 33 de los fallecidos se concentran en la región de Soccksargen y cuatro en la región de Dávao.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) señaló que el epicentro del sismo se ubicó a unos 32 kilómetros al oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani. Según Castillo, el terremoto provocó el derrumbe de al menos nueve puentes, daños a una veintena de carreteras, cientos de viviendas y afectaciones en el aeropuerto de la ciudad de General Santos, según informó el diario ‘The Philippine Star’.
Las autoridades indicaron que el balance de víctimas podría aumentar a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate. La portavoz de la Presidencia, Claire Castro, afirmó el lunes que el Gobierno cuenta con fondos suficientes para la respuesta de emergencia. «Los fondos disponibles son suficientes para las operaciones de rescate y recuperación, con el objetivo de minimizar el impacto del desastre», declaró Castro.
Filipinas está situada en el Cinturón de Fuego del Pacífico, zona donde ocurre aproximadamente el 90% de los terremotos del mundo. En septiembre de 2025, un sismo de magnitud 6,9 en Cebú (centro) causó cerca de 70 muertos y 150 heridos.
