Un proyecto forestal en Claromecó, provincia de Buenos Aires, logró la producción nacional de piñones, el fruto seco más costoso del mercado.
El piñón, fruto seco más caro del mundo y componente esencial del pesto genovés, ya se produce en la Argentina. El proyecto, iniciado hace 25 años por el ingeniero forestal Alejandro Camporini en el balneario Claromecó, partido de Tres Arroyos, busca consolidar una producción de origen nacional.
Camporini explicó que comenzó a plantar Pinus pinea (pino piñonero) en la zona costera bonaerense en 1999, inspirado por su conocimiento de la especie desde la infancia. “Cuando fui a estudiar la carrera de ingeniería forestal, ya tenía en mente al pino piñonero”, afirmó. En 2018, con el apoyo del jefe inversor del proyecto, Ariel Saconne, se inició un plan de reforestación que incluyó esta especie con el objetivo de obtener piñones.
El Pinus pinea es un árbol de origen mediterráneo, con el 70% de sus bosques concentrados en España. También se encuentra en Portugal, Italia, Turquía y, en menor medida, en Túnez, Marruecos e Israel. En Sudamérica, se ha plantado en Chile y en la costa atlántica argentina, además de ejemplares aislados en parques y estancias.
La cosecha es artesanal. De cada cinco kilos de piña se obtiene un kilo de piñón con cáscara, y de cada cinco kilos de piñón con cáscara se obtiene un kilo de piñón blanco. Es decir, se requieren 100 kilos de piña para obtener cuatro kilos de piñón blanco. El proceso incluye la recolección manual de las piñas, su secado al sol y el descascarado con maquinaria.
Los pinos comienzan a dar frutos a los 9 o 10 años, con una producción que aumenta con el desarrollo del árbol. Camporini señaló que “una forma de obtener piñas antes sería a través de injertos en el vivero o cuando está implantada, pero se requiere experiencia y encarece el costo”.
En 2018, se exportaron piñones a Barcelona para su procesamiento final. El objetivo actual de Camporini es “poder producir piñones en la zona, para venderlos como un producto premium local, aunque sea una pequeña producción de las plantaciones que realicé los últimos 25 años”. También busca que, mediante el proyecto de reforestación, se logre exportar y posicionar el producto en Argentina.
El piñón se distingue de otros frutos secos por su uso culinario como condimento u ornamento en platos, y no como aperitivo. En España se emplea en la industria pastelera, y su consumo se concentra en períodos festivos como Navidad, fiestas religiosas y el ramadán.
