Una mujer que se sometió a una lipólisis hace más de diez años en Bucaramanga contó su experiencia, en medio de la alerta por los riesgos de procedimientos estéticos en establecimientos sin habilitación sanitaria.
Una mujer que se sometió a una lipólisis hace más de diez años en Bucaramanga relató su experiencia durante el procedimiento, en un testimonio publicado por Vanguardia el fin de semana del 24 de mayo de 2026. El relato se difundió en el contexto de la preocupación por las intervenciones invasivas realizadas en lugares sin habilitación ni condiciones médicas adecuadas, tras la muerte de Yulixa Toloza en Bogotá.
Según el reporte, en julio de 2022 la Secretaría de Salud de Santander realizó medidas sanitarias contra el centro estético Perfect Body Nueva Imagen S.A.S., que fue señalado por la entrevistada. Las autoridades confirmaron hallazgos sobre presuntas irregularidades en procedimientos quirúrgicos, verificación de personal y condiciones de seguridad para emergencias.
En ese mismo lugar falleció Helen Ibanna Gómez Cristancho, de 33 años, tras complicaciones posteriores a una mamoplastia de aumento.
La denunciante, que pidió mantener su anonimato, declaró: “Gritaba que pararan, porque me dolía muchísimo”. Aunque obtuvo el resultado corporal deseado, sostuvo que con el tiempo identificó señales que confirmaban la irregularidad del sitio.
La paciente explicó que decidió operarse para sentirse mejor consigo misma y corregir aspectos físicos que afectaban su seguridad personal. Afirmó a Vanguardia: “Conocí el lugar a esa época porque era muy reconocido, muchas personas hablaban del sitio y pues además una amiga cercana de mi trabajo ya se había realizado un procedimiento allí. Aparentemente, ella se veía muy bien y le fue muy bien, pues eso me generó la confianza de tomar la decisión”. También señaló: “Todo inició por la vista y me pareció un lugar bueno, entonces decidí que era una muy buena opción hacerme el procedimiento en esa clínica”.
La intervención se realizó en el centro ubicado en el sector de Cabecera, en Bucaramanga. Con el tiempo, la paciente comprendió que no verificó las condiciones ni la habilitación del sitio.
La ciudadana aseguró que no sufrió complicaciones posteriores, pero indicó que el dolor intenso durante la intervención, la falta de acompañamiento médico en los masajes posoperatorios y la rapidez con que fue enviada a recuperación fueron señales preocupantes para una práctica invasiva.
La mujer comentó que ese establecimiento fue investigado por las autoridades sanitarias por presuntas irregularidades quirúrgicas, de personal médico y de respuesta ante emergencias.
El testimonio se difundió en medio del temor por procedimientos estéticos invasivos en centros que operan como consultorios, spas o establecimientos de estética. El caso cobró visibilidad tras la muerte de Yulixa Toloza, ocurrida después de una lipólisis láser en un establecimiento del sur de Bogotá.
El testimonio de la habitante de Bucaramanga reitera que una intervención para reducir grasa localizada requiere anestesia y condiciones quirúrgicas especializadas, por lo que es indispensable verificar que se realiza en un lugar autorizado y con personal certificado.
