La Conmebol modificó el criterio de desempate en la fase de grupos de sus torneos. Ahora el enfrentamiento directo es el primer factor determinante.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) cambió el criterio de desempate en caso de igualdad de puntos en la etapa de grupos de sus torneos continentales. Tanto en la Copa Libertadores como en la Sudamericana, la diferencia de gol dejó de ser lo más importante. Lo relevante pasó a ser el “desempate olímpico”, ya utilizado por la FIFA en el Mundial de Clubes 2025 y anunciado para la Copa del Mundo de selecciones de este año.
El primer parámetro para desempatar es el enfrentamiento directo entre los equipos igualados en puntos. Si son tres o más los clubes con la misma cantidad de unidades, los criterios a considerar son: mayor número de puntos obtenidos en los partidos entre los equipos involucrados, mayor diferencia de goles en la totalidad de los partidos entre sí y mayor cantidad de tantos a favor en dichos compromisos.
Si aún estuviesen igualados, se activa el siguiente criterio: diferencia de gol en la totalidad de los partidos del grupo. Luego se toman en cuenta los tantos a favor, el equipo con menos tarjetas rojas, el que acumule menos amarillas y, por último, si todo se mantiene igualado, se realiza un sorteo.
El “desempate olímpico” ya tiene un antecedente recordado que involucró a un equipo argentino: por este sistema, River llegó a la última fecha del Mundial de Clubes contra Inter de Milán con un escenario particular: si ganaba, avanzaba a octavos; si perdía, quedaba afuera; pero si empataba 2 a 2, se clasificaban los dos equipos. También afectó parcialmente a Boca en la Libertadores de este año, en la previa de la fecha 4: al estar igualado en puntos con Cruzeiro y Universidad Católica (seis cada uno), se aplicó este criterio para ordenar la tabla.
Una vez aplicado un criterio, no se regresa a los anteriores, independientemente de que nuevos empates se produzcan.
