En el nordeste de Brasil, a más de 4.700 kilómetros de la capital argentina, existe un municipio llamado Buenos Aires. Allí, el único argentino residente y sus vecinos viven con pasión cada partido de la selección albiceleste.
Durante el Mundial de Qatar 2022, las calles de Buenos Aires estallaron de alegría con cada gol argentino. Pero no se trataba de la capital argentina, sino de un pequeño municipio en Pernambuco, Brasil, llamado Buenos Aires. A 4.722 kilómetros de distancia, sus habitantes celebraron los tantos de la selección celeste y blanca como propios.
Leonardo Caponi, oriundo de Realicó, La Pampa, es el único argentino viviendo en este pueblo de 13.000 personas. Llegó en 1999 por trabajo, conoció a su esposa Josiane y descubrió que ella había nacido en Buenos Aires… pero el brasileño. Hoy vive en la calle que los vecinos llaman “a rua do argentino”.
El origen del nombre se remonta a fines del siglo XVIII, cuando un cura que había conocido la capital rioplatense comparó el aire del lugar con el de aquella ciudad lejana. El dueño del ingenio azucarero local aceptó la sugerencia y bautizó el sitio como Buenos Aires. Con el tiempo, el poblado creció hasta convertirse en municipio independiente en 1963.
La directora Tuca Siqueira filmó un documental sobre esta curiosa historia, titulado “Buenos Aires”, que se estrenará en cines brasileños el 12 de junio de 2026, antes del Mundial de ese año. La película retrata la identidad del pueblo y su singular vínculo con Argentina.
