El fenómeno astronómico anual alcanza su pico de actividad. Expertos del Planetario Galileo Galilei explican las posibilidades de observación en el país, que son limitadas y mejores en el norte.
Esta noche tiene lugar el pico de la lluvia de meteoros Líridas, un evento astronómico anual que se produce en las últimas semanas de abril. Según informaron fuentes del equipo de divulgación del Planetario Galileo Galilei a LA NACION, el fenómeno podrá observarse desde Argentina de manera parcial, siendo más favorable para el norte del país por su ubicación en el hemisferio sur.
«En lugares como Buenos Aires, la visibilidad será muy baja o prácticamente nula, por lo que no es un fenómeno destacado para nuestra región», explicaron los especialistas. Para el área metropolitana, el radiante (el punto del cielo del que parecen provenir los meteoros) comenzará a asomarse por el noroeste alrededor de la 1 de la mañana, pero su cercanía al horizonte dificultará la observación.
El mejor horario para intentar verlo sería entre las 4 y las 4:30, cuando el radiante alcanza su mayor altura (unos 23° sobre el horizonte norte). Para intentar apreciar el evento, es fundamental ubicarse en zonas alejadas de la contaminación lumínica de las ciudades y observar el cielo a simple vista en dirección norte.
De acuerdo con el sitio oficial de la NASA, la lluvia de meteoros Líridas es una de las más antiguas que se conocen, con registros que datan del año 687 a.C. en China. Los meteoros son partículas de polvo y escombros del cometa C/1861 G1 Thatcher, que al entrar en la atmósfera terrestre se desintegran, creando estelas luminosas. Su nombre proviene de la constelación de Lyra, cerca de la cual parece irradiar.
Para una observación óptima, se recomienda: buscar un lugar oscuro, permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 15-20 minutos, evitar el uso de luces blancas, abrigarse adecuadamente y dedicar al menos una hora a la observación, mirando hacia el norte.
