La administración nacional atraviesa una semana de tensiones internas, cuestionamientos por créditos preferenciales y disputas por nombramientos en el Poder Judicial.
El Gobierno nacional enfrenta una serie de desafíos que incluyen tensiones internas, críticas por préstamos preferenciales y disputas por designaciones en la Justicia. El portavoz presidencial, Manuel Adorni, ha contratado a un abogado para abordar cuestiones personales relacionadas con la adquisición de propiedades, tras revelaciones periodísticas.
En el ámbito legislativo, el oficialismo evidencia dificultades para cubrir comisiones clave en la Cámara de Diputados. Recientemente, se designó a Lilia Lemoine en la comisión de Juicio Político y a Juliana Santillán en la de Relaciones Exteriores.
Paralelamente, estalló un escándalo por préstamos VIP del Banco Nación a legisladores, funcionarios y personas vinculadas al Poder Judicial. El diputado Bongiovanni accedió a un crédito dos meses después de sumarse a La Libertad Avanza. La ministra Pettovello desvinculó a su jefe de gabinete, Leandro Massaccesi, por participar de estos préstamos, quien aclaró que cumplió con todos los requisitos legales.
Internamente, se registran tensiones por el control de designaciones judiciales. La llegada de Juan Mahiques como ministro y la pulseada por unas 300 vacantes en la Justicia han generado roces. Mahiques trabó la designación de Carlos Vela para la Unidad de Información Financiera (UIF) y propuso a Santiago Viola para la Magistratura, quien fue denunciado por el juez Casanello.
En la Corte Suprema, el presidente Horacio Rosatti no firmó una propuesta para transparentar la elección de jueces presentada por el ministro Rosenkrantz, que contaba con el aval de Lorenzetti. La situación refleja reacomodamientos internos en el máximo tribunal.
