Un estudio publicado en 2025 en Ecosphere registró termogénesis por temblor en un nido silvestre de pitón birmana en Big Cypress National Preserve. La hembra perdió el 27,9% de su masa corporal durante el proceso.
Investigadores del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) documentaron el comportamiento de una pitón birmana hembra que generó calor mediante contracciones musculares mientras protegía sus huevos en un nido silvestre en Florida. El estudio fue publicado en 2025 en la revista Ecosphere y se centró en un nido ubicado dentro de un tubo de concreto en el ecosistema de los Everglades.
El trabajo, presentado por el USGS como el informe más completo hasta ahora sobre puesta de huevos y cuidado de nido en una pitón birmana hembra en libertad, describió la selección del nido en una estructura humana, la termogénesis por temblor, las conductas de protección y el nacimiento completo de la mayor nidada registrada para esta especie invasora en Florida.
El caso en Big Cypress National Preserve
Una pitón fue seguida hasta una zona con tubos de construcción abandonados en Big Cypress National Preserve. Allí eligió un tubo de concreto para poner sus huevos. Los investigadores instalaron cámaras y sensores de temperatura dentro y alrededor del nido para observar el proceso entre fines de mayo y comienzos de agosto de 2022.
Termogénesis por temblor
Según el estudio, las pitones birmanas pueden elevar la temperatura de sus huevos mediante contracciones musculares, un proceso denominado termogénesis por temblor. La hembra ajusta sus anillos y contrae músculos para generar calor.
Los datos registrados mostraron que, mientras la serpiente incubaba, la temperatura del nido se mantuvo cerca de los 32 °C. En algunos momentos, las cámaras y sensores registraron subas vinculadas con el movimiento muscular de la hembra, con puntos cercanos a 33 °C y luego alrededor de 31 °C. Cuando la pitón se alejó de la nidada en una etapa del seguimiento, la temperatura cayó hacia los 27 °C. Ese contraste indicó que la presencia de la hembra contribuía al ambiente térmico de los huevos además de la defensa física.
El artículo consignó que la hembra perdió 27,9% de su masa corporal previa a la anidación, al pasar de 67,8 a 48,9 kilos. Los autores atribuyen esa pérdida al esfuerzo combinado de producir huevos y sostener el calor del nido.
Impacto en Florida
La pitón birmana es vulnerable en su área nativa, pero en el sur de Florida se convirtió en una especie invasora con fuerte impacto ecológico. El USGS señaló esa paradoja: es una especie bajo presión en parte de su distribución original, pero en los Everglades actúa como un depredador dominante y dañino.
Conocer cómo anida, cuánto calor puede generar y qué sitios elige permite mejorar estrategias de manejo. Si las hembras usan estructuras humanas, como tubos de concreto, esos espacios podrían convertirse en puntos relevantes para búsqueda, monitoreo y control.
El estudio también mostró que el tubo ofrecía cierta protección. Las cámaras captaron dos posibles depredadores de nido que entraron y salieron sin acceder a la puesta. Los autores sugieren que una estructura defendible puede reducir algunos costos de vigilancia y permitir que la hembra concentre más energía en la producción de calor.
El USGS indicó que las pitones birmanas en Florida han sido documentadas con puestas de entre 11 y 111 huevos. Una sola hembra exitosa puede aportar decenas de nuevos individuos al ecosistema.
