Dirigentes del peronismo bonaerense se posicionan para la candidatura a gobernador en 2027, en un escenario de interna no resuelta y reglas electorales aún indefinidas.
En el peronismo de la provincia de Buenos Aires se registra una multiplicidad de aspirantes a suceder a Axel Kicillof en la gobernación. La interna y la definición del liderazgo permanecen irresueltas, al igual que las reglas electorales y la posibilidad de unidad de todos los sectores. La mayoría de los postulantes son intendentes, aunque también hay funcionarios y otros dirigentes. Ninguno cuenta por ahora con una ventaja clara, lo que puede derivar en una nueva disputa y en una eventual negociación entre Cristina Kirchner y el actual mandatario.
Los intendentes, fortalecidos por el triunfo en la elección anticipada del año pasado, impulsan que el candidato a gobernador provenga de un municipio. El último gobernador proveniente de ese origen fue Eduardo Duhalde hace un cuarto de siglo, aunque en ese caso con paso previo por la vicepresidencia. La demostración de poder en las últimas legislativas funciona como argumento para rechazar la imposición del «dedo» y terminar con esa tendencia, aunque también admiten la posibilidad de un acuerdo que imponga el postulante.
Los anotados o mencionados para la disputa superan la docena. Cada sector impulsa a uno o más candidatos. La mayoría coincide en que las PASO serían el mecanismo más adecuado para definir, aun con el antecedente de la competencia entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez en 2015, que derivó en la victoria de María Eugenia Vidal y, en parte, en la de Mauricio Macri.
A diferencia de las primarias nacionales, cuya continuidad dependerá del resultado del Gobierno en su propósito de reunir los votos en el Senado para suspenderlas, en Buenos Aires el peronismo conservará el margen de maniobra por su control de la Legislatura. En caso de caer las PASO para las candidaturas a presidente y diputados, para mantenerlas en las categorías provinciales únicamente haría falta una resolución de Kicillof para fijar la fecha.
Por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), liderado por el gobernador, se anotaron en la disputa los intendentes Jorge Ferraresi (con licencia en Avellaneda), Julio Alak (La Plata) y Fernando Espinoza (La Matanza), y Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura bonaerense y ex jefe comunal de San Martín. La idea de ese sector es que en unos meses –algunos estiman diciembre, otros marzo– definirán por consenso un candidato.
Ferraresi dejó la intendencia de Avellaneda y comenzó con recorridas por municipios del conurbano y del interior bonaerense para exhibir su gestión –por caso compara con otros distritos la cantidad de polideportivos por habitante en Avellaneda–. Hace unos días, en Vicente López, volvió a confrontar con Cristina Kirchner –dijo que «ella eligió no conducirlo» y que «no hay ninguna chance de que sea candidata»–, lo que generó críticas de referentes vinculados a la ex presidenta como la diputada Teresa García.
En una suerte de contracara, Alak apunta a erigirse como un candidato de cierto consenso. Alineado con Kicillof, el intendente de La Plata mantiene vínculos con Cristina Kirchner y referentes de su sector. Con el peso electoral de La Matanza que buscará inclinar a su favor, Espinoza salió al interior y pasó por distritos de la Cuarta y la Sexta. Fue reelecto la semana pasada en la Federación Argentina de Municipios (FAM), donde planteó que las candidaturas «no deben resolverse en una oficina», y el 17 de octubre será anfitrión del acto del MDF encabezado por Kicillof.
Con algo más de conocimiento, reconocido por sus rivales como una ventaja a su favor, Katopodis integra el Gabinete bonaerense, en 2025 se impuso en la Primera Sección y viene armando encuentros («Cuánto futuro cabe en la provincia de Buenos Aires») por regiones. Por el MDF, Kicillof incluyó a Carlos Bianco –ministro de Gobierno y su mano derecha– como otro posible postulante.
Por el kirchnerismo, Mayra Mendoza arrancó a recorrer la provincia con la modalidad de encuentros como los de debate «¿Qué escuela queremos?». El senador Wado de Pedro también suena como el eventual elegido de ese sector e incluso Máximo Kirchner podría anotarse en la disputa por suceder a Kicillof, aunque desde La Cámpora centran la estrategia en sostener la centralidad de la ex presidenta y mantienen el hermetismo sobre los movimientos en el principal distrito electoral del país.
«Vamos a ocupar los lugares que sean necesarios en función de la construcción de un proyecto de país, con Cristina conduciendo ese espacio y con la expectativa de que la resolución de la ONU sea favorable para que pueda ser candidata», supeditaron desde ese campamento las definiciones al peso que conserve la ex mandataria.
Cercanos a Cristina Kirchner y a la vez con vínculo con Kicillof, a quien le reconocen el armado de su proyecto y sus posibilidades de erigirse como el postulante presidencial, los integrantes de la llamada liga de intendentes se proponen tomar distancia de la interna e incidir en la estrategia del distrito a partir de su peso territorial. Cuatro de los doce de ese grupo expresaron su intención de ser candidatos a gobernador.
Una es Mariel Fernández, la intendenta de Moreno del Movimiento Evita que encabezó la semana pasada en San Vicente el primer Congreso provincial de Mujeres del PJ bonaerense, en el que compartió escenario con Kicillof y reivindicó a Cristina Kirchner. Otro es Federico Achával, de Pilar, que levantó el perfil en el último tiempo. «Un intendente tiene que ser el próximo gobernador», ratificó la postura de la liga. Federico Otermín (Lomas de Zamora) se muestra como articulador y como vicepresidente del PJ provincial viene recorriendo las sedes paritarias municipales y el cuarto es Gustavo Menéndez (Merlo).
También vinculado a Cristina Kirchner, aunque promotor de las aspiraciones presidenciales de Sergio Uñac, Leonardo Nardini anunció su intención de postularse y también arrancó las visitas a los distritos. Más allá de su cercanía a la ex presidenta, del mismo modo que Ferraresi relativizó sus posibilidades de quedar habilitada para presentarse.
Por el Frente Renovador, Sergio Massa empuja a Juan Andreotti, jefe comunal de San Fernando. El ex ministro de Economía se muestra más activo con la expectativa de volver a disputar la candidatura presidencial. Algunos en el peronismo no lo descartan como postulante a la gobernación bonaerense.
