El Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad y el aeropuerto de Dammam fueron blanco de ataques atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen. Las autoridades saudíes informaron de víctimas y daños materiales, mientras la coalición liderada por Arabia Saudita prometió responder.
El Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, y el aeropuerto de Dammam, en la costa este de Arabia Saudita, fueron alcanzados por ataques atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen, según informaron este domingo medios saudíes y agencias internacionales.
El sábado, el aeropuerto de Riad fue blanco de misiles que dejaron un saldo de 12 muertos y 309 heridos. Horas después, una víctima más falleció a causa de las heridas, elevando el total a 13 personas muertas. Se trató del ataque más mortífero en Arabia Saudita en diez años.
Este domingo, el mismo aeropuerto fue golpeado de nuevo. Al menos una persona murió y otras 11 resultaron heridas, según reportes oficiales.
El portavoz de la coalición encabezada por Arabia Saudita, el general Turki al-Malki, informó el domingo de un «ataque con un proyectil no identificado» contra una terminal del aeropuerto internacional Rey Khalid, donde se declaró un incendio. Además, dijo que se había interceptado un «misil de crucero en los alrededores del aeropuerto» y de «la interceptación y destrucción de un dron en la región oriental» de Arabia Saudita.
La autoridad de aviación civil saudita también reportó un ataque contra el aeropuerto de Dammam, en la costa este de la península, también alcanzado en la víspera.
El portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, afirmó que en las últimas 24 horas sus fuerzas atacaron varias veces ese aeropuerto e instalaciones energéticas del reino. Previamente, los hutíes habían advertido de no usar el espacio aéreo saudita ni los aeropuertos, «salvo» los de las ciudades santas de La Meca y Medina.
Antes de esta reivindicación, Riad ya había acusado al grupo proiraní y prometió responder «con firmeza», calificando el ataque del sábado de «crimen de guerra».
Las condenas internacionales se han sucedido, desde la ONU, Israel, Rusia, la UE, Irak y Pakistán, entre otros. «Es inaceptable», declaró el presidente estadounidense Donald Trump, quien dijo que examinará si sus fuerzas participan en las operaciones militares contra los hutíes.
Las autoridades decidieron que el aeropuerto permaneciera cerrado este domingo, confirmaron a la AFP dos fuentes del sector aéreo. Varias embajadas extranjeras recomendaron a sus empleados evitar este aeropuerto durante una semana, afirmó un diplomático occidental a la AFP.
El reino se dispone a acoger este mes varios eventos, como la conferencia anual sobre inversión, que atrae a dirigentes extranjeros y destacadas figuras empresariales. Varias firmas del centro de negocios de Riad decretaron teletrabajo este domingo, dijeron varios empleados, y las escuelas de la capital impartirán clase a distancia durante una semana.
Los ataques contra el aeropuerto no son casuales, afirma Andreas Krieg, de la firma de riesgos MENA Analytica. Esta infraestructura «tiene una importancia enorme» para el proyecto del príncipe heredero Mohamed bin Salmán de convertir Riad en un centro para turistas, empresas multinacionales y eventos internacionales. «Los hutíes lo entienden esto», dice Krieg, para quien estos ataques repetidos infligen un importante daño económico y psicológico.
En Yemen, las hostilidades continúan tras la ofensiva relámpago lanzada en septiembre por los hutíes, que tomaron el control del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, en el mar Rojo. Esta semana, las fuerzas gubernamentales lanzaron una contraofensiva con el apoyo de Riad. Los hutíes informaron el domingo de dos bombardeos sauditas sobre la zona de la capital Saná, dominada por los proiraníes.
Fuentes militares del bando gubernamental indicaron el sábado a la AFP que las fuerzas yemeníes habían avanzado en torno al estrecho, aunque un alto cargo hutí afirmó que ellos siguen controlando la isla de Perim, en el corazón de esas aguas. Este paso marítimo que conecta Asia y Europa ha cobrado importancia desde que Teherán restringe la navegación en el estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
Con información de agencias
