Un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios detectó 99 puestos informales en agosto, con una caída interanual del 38,1%. La oferta de alimentos y bebidas representa el 71,2% del total y las estaciones Once y Constitución concentran más del 97% del comercio ilegal en la vía pública.
La venta ilegal en la vía pública en la Ciudad de Buenos Aires registró 99 puestos informales durante agosto, según un relevamiento del Observatorio de Comercio y Servicios de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). La cifra representa una caída interanual del 38,1% y un descenso del 11,6% respecto a julio.
El estudio indica que los puestos ubicados en calles y avenidas se concentraron en diez cuadras. La calle Perú, del 0 al 100, encabezó el ranking con 18 puestos, equivalentes al 66,6% del total. Le siguieron el Microcentro y la avenida Córdoba al 2100, con 2 puestos cada uno (7,4% cada uno). Otras avenidas como Cabildo, Corrientes, Pueyrredón, Rivadavia y Santa Fe registraron un único puesto.
La densidad promedio en los tramos relevados fue de 2,3 puestos por cuadra, por debajo de los 2,4 de julio.
El relevamiento señala que el epicentro de la venta informal se trasladó al transporte público. La estación Once encabezó la nómina con 38 puestos (52,7% del total sectorial), seguida por Constitución con 32 (44,4%). Ambas terminales concentraron más del 97% del comercio ilegal porteño, mientras que Retiro y Lacroze registraron un puesto cada una.
En cuanto a la composición de la oferta, el rubro de Alimentos y bebidas se consolidó como el principal, con el 71,2% del total de productos, tras una suba del 2,8% respecto al mes anterior. Le siguieron Artesanías (18,3%) y Artículos domésticos (3,8%). En las estaciones ferroviarias, la venta de alimentos y bebidas representó el 93,2% de los puestos. En calles y peatonales, las Artesanías se mantuvieron como principal eje con el 63,3%.
El resto de la oferta se distribuyó en Artículos domésticos (3,8%), Construcción y ferretería (1,9%), mientras que Indumentaria y calzado, Juguetería, y Óptica y joyería alcanzaron un 1,0% cada una.
Respecto al comercio ilegal en el país, estimaciones de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (Asipi) y estudios privados calculan que equivale a cerca del 5% del PBI. Un informe de la consultora MAP advierte que el Estado registra una pérdida fiscal de US$2300 millones anuales por el ingreso ilícito de mercaderías. El sector cervecero lidera las pérdidas impositivas con US$1100 millones al año. Según la Cámara de la Industria Cervecera, 4 de cada 10 latas de cerveza comercializadas en comercios del Gran Buenos Aires provienen del circuito ilegal.
Los especialistas señalan que la venta de alimentos y bebidas sin control aduanero ni sanitario elude las verificaciones de ANMAT y las normativas de higiene, lo que genera riesgos para la salud de los consumidores.
En agosto, la Dirección General de Aduanas, dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, intensificó las inspecciones en zonas secundarias como supermercados, vinerías y puntos de distribución en distintos centros urbanos del país. Los operativos resultaron en el secuestro de bebidas alcohólicas importadas por un valor superior a los $67 millones, bajo la figura de tenencia injustificada con fines comerciales. El Código Aduanero sanciona esta infracción con multas de hasta cinco veces el valor de la mercadería, por lo que el organismo prepara sanciones que podrían superar los $308 millones.
