La querella que representa a parte de los familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan denunció que la Armada Argentina planea retirar las banderas con nombres y rostros de las víctimas colocadas en el cerco de la Base Naval de Mar del Plata, donde se realizarían obras. Piden que se preserve el espacio conmemorativo.
La querella que representa a parte de los familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan denunció una maniobra de la Armada Argentina para retirar las banderas colocadas en el cerco perimetral de la Base Naval de Mar del Plata. Desde la tragedia, esas banderas funcionan como homenaje y recordatorio de las víctimas.
La acusación fue realizada por la querella encabezada por la abogada Valeria Carreras, a través de un comunicado en el que sostiene que la medida buscaría “borrar de la memoria colectiva” lo ocurrido con el submarino.
Según explicaron, la Armada pretende retirar las banderas con el argumento de que se realizarán obras de remodelación en la base naval. Para los familiares, esos elementos contienen los nombres y rostros de los tripulantes y representan uno de los principales reclamos visibles de verdad y justicia.
“Esas banderas no son un adorno. Son memoria viva”, señalaron desde la querella. Además, remarcaron que se trata del único homenaje permanente que permanece visible en el lugar desde donde el submarino partió antes de la navegación de la que nunca regresó.
Los familiares reclamaron que cualquier proyecto de obras preserve el espacio y exigieron a las autoridades militares y políticas que detengan el eventual retiro de las banderas. “Los nombres y los rostros de los 44 no se borran. La memoria no se remodela. La verdad no se tapa con obras”, expresaron.
La controversia aparece en medio de las repercusiones por el reciente juicio sobre el hundimiento. El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó al excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide a tres años de prisión en suspenso, mientras que los otros tres acusados fueron absueltos.
El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 con sus 44 tripulantes a bordo. Desde entonces, las familias mantienen abiertos distintos reclamos para determinar las responsabilidades vinculadas con la tragedia.
En ese contexto, la querella considera que retirar el homenaje de la Base Naval supondría un nuevo agravio. “No lo vamos a permitir”, advirtieron, y reclamaron que cualquier remodelación garantice la permanencia de las imágenes y nombres de quienes integraban la tripulación.
