El servicio de seguridad interior israelí, Shin Bet, confirmó que Yair Netanyahu, hijo del primer ministro Benjamín Netanyahu, recibió una amenaza significativa que llevó a su traslado urgente de regreso a Israel desde Estados Unidos.
El servicio de seguridad interior israelí, Shin Bet, confirmó por primera vez el sábado que Yair Netanyahu, hijo del primer ministro Benjamín Netanyahu, recibió una «amenaza significativa» que motivó su traslado urgente de regreso a Israel desde Estados Unidos. La información fue difundida por medios israelíes.
«Hubo una amenaza significativa de causar daño a Yair Netanyahu. A la luz de ello, y tras una evaluación de la situación, se tomó la decisión de extraerlo con urgencia, junto con su equipo de seguridad, de vuelta a Israel», afirmó el Shin Bet en un comunicado difundido el sábado por la noche, según recogió el diario The Times of Israel.
La confirmación se produjo cinco días después de que Benjamín Netanyahu revelara, en una entrevista telefónica con el Canal 14, que Irán había intentado «asesinar» a uno de sus hijos, sin precisar si se refería a Yair, de 35 años, o a Avner, de 31.
«Irán señaló a uno de mis hijos (…) Irán intentó matar, asesinar a uno de mis hijos», declaró el primer ministro en esa entrevista.
El diario Yediot Ajronot señaló que la comunicación del Shin Bet constituye la primera confirmación oficial israelí de que Yair Netanyahu era el familiar en cuestión.
Según información del Canal 12 israelí, para llevar a cabo la operación de extracción, el Shin Bet trasladó a Miami a agentes que se encontraban en Nueva York, donde estaban asignados a la seguridad del presidente israelí, Isaac Herzog, quien realizaba una visita a esa ciudad.
El Shin Bet no precisó en su comunicado la naturaleza de la amenaza ni quién estaba detrás de ella.
En julio, el Shin Bet amplió la protección directa a la esposa de Netanyahu, Sara, y a sus hijos Yair y Avner, quienes continuarán recibiendo escolta durante cinco años después de que el primer ministro deje el cargo.
Yair Netanyahu ha residido durante gran parte de los últimos años en la zona de Miami, donde su estilo de vida y el costo de su seguridad, financiada por el Estado, generaron críticas en Israel, especialmente tras el estallido de la guerra en Gaza en octubre de 2023.
