Andrea García Cano, de 22 años, es la camionera más joven de España. En entrevistas, detalla sus condiciones laborales: ocho horas diarias y 2.000 euros al mes.
En España, más de 12 millones de mujeres tienen carné de conducir. Sin embargo, solo 5.000 se dedican al transporte de camiones, sobre un total de 250.000 trabajadores del sector. Andrea García Cano, de 22 años, es la más joven de ellas y ha ganado visibilidad en pódcast, sitios de internet y redes sociales.
García Cano conduce un camión Renault T520 y en declaraciones al programa de YouTube «Rutas de Éxito» explicó: «Hago las 8 horas que me dijeron y cobro 2000 euros al mes». Nacida en Cataluña, afirmó que su interés por los motores comenzó en la infancia, cuando prefería los coches de juguete a las muñecas.
Se casó con Diego, también camionero, y a los 20 años decidió dedicarse a esta profesión. Para ello, obtuvo el CAP (permiso para camiones rígidos) y luego el de tráiler, con un costo total de unos 5.000 euros. El trámite incluyó demoras por huelgas, pero ella sostuvo: «Si algo realmente te gusta y le pones ganas e ilusión, sale bien».
Su primera experiencia fue con un camión rígido Scania P 370. Actualmente maneja un Renault T 520 para transportar mercancías refrigeradas. En su labor, ha enfrentado comentarios machistas. Relató: «Una vez, en un almacén, un hombre mayor me preguntó qué hacía allí, dándome a entender que ese no era mi lugar. Le respondí: ‘Soy una persona igual que tú'». También recibió la frase: «No tienes ni idea de lo que es el transporte por más que lleves un año».
En la empresa Carreras Grupo Logístico, de Zaragoza, cumple jornadas de ocho horas, de 14 a 22, recorriendo unos 250 kilómetros entre Barcelona, Lérida y Gerona. Su salario es de aproximadamente 2.000 euros mensuales, casi el doble del mínimo de 1.184 euros. García Cano se mostró satisfecha con su remuneración, la consideró «justa» y señaló que es mejor que su anterior empleo en Mercadona.
Si bien planea conducir camiones entre seis y ocho años más, también expresó: «Desearía ser madre y quizás estar una temporada larga en tareas más ligadas a la oficina. Sería una manera de conciliar por un tiempo trabajo y maternidad, pero siempre con la idea de retornar al volante».
