InicioSociedadEl Barrio Chino de Belgrano: de refugio de inmigrantes a polo gastronómico

El Barrio Chino de Belgrano: de refugio de inmigrantes a polo gastronómico

En 1984, un grupo de familias inmigrantes comenzó a reunirse en un centro cultural de Belgrano. Cuatro décadas después, el Barrio Chino es uno de los polos gastronómicos más visitados de la Ciudad de Buenos Aires.

En 1984, 28 familias de origen chino, japonés y taiwanés comenzaron a reunirse los domingos en un centro cultural de Belgrano para compartir películas, idioma y tradiciones. El señor Song abrió entonces Casa China, un almacén que importaba arroz, especias y productos orientales. Ese local, que hoy ocupa tres locales contiguos, marcó el inicio de la transformación del barrio.

A la venta de insumos se sumaron comedores familiares y tiendas de regalos. En 1988 se inauguró el Templo Tzong Kuan, uno de los primeros centros budistas de la Ciudad.

En julio de 2009, tras los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, la comunidad china donó a la Ciudad el portal de ingreso ubicado en Juramento y Arribeños. La estructura, traída desde China, mide 11 metros de altura, tiene tres niveles de tejas con dragones y dos leones tallados. En su marquesina se lee “Chong Quo”, que significa “Reino del Centro”.

Según datos del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires (ENTUR), el Barrio Chino es una de las paradas más frecuentadas por turistas internacionales, especialmente brasileños y europeos, así como por viajeros de otras provincias y del Área Metropolitana. Empresas de buses turísticos como Gray Line incluyen una parada oficial sobre Juramento, donde el Gobierno porteño instaló un centro de informes.

El corredor gastronómico se expandió: junto a la cocina cantonesa tradicional conviven ramen, izakaya, dim sum, K-Food y street food coreano, cafeterías de especialidad, boba tea y ahumados texanos.

Carlos Lin (Lin Wen Chen), locutor y referente comunitario, afirmó: “La gente viene a comer, a comprar algún producto importado, a recorrer los bazares y a encontrarse con amigos. El Barrio Chino ya se convirtió en un punto de encuentro”.

El festejo del Año Nuevo Chino pasó de ser una celebración organizada por jóvenes descendientes a un evento masivo que requiere cortes de tránsito, seguridad y logística coordinada entre áreas del Gobierno porteño.

La elevación del Ferrocarril Mitre liberó espacio bajo las vías y dio origen a Vía Viva, un corredor comercial y gastronómico que sumó cerca de 200 locales. Lin señaló: “Muchos asiáticos que nos visitan dicen que esta parte nueva es tan limpia y prolija como ningún otro barrio chino del planeta”.

En los próximos meses se inaugurará la primera radio instalada en un Barrio Chino del mundo, con streaming para conectar Buenos Aires con universidades de Beijing. Lin sostuvo: “Ahora que el éxito turístico está claro, el trabajo es comunicar mejor el espacio del Barrio Chino”.

Cómo llegar al Barrio Chino

  • En tren: Ferrocarril Mitre (ramal Tigre), estación Belgrano C.
  • En colectivo: Líneas 15, 29, 38, 42, 44, 55, 60, 63, 64, 65, 80, 107, 113, 114, 118 y 130.
  • En subte: Línea D, estación Juramento (caminar 6 cuadras hacia Barrancas de Belgrano).
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