El mediocampista de 17 años fue clave en el triunfo de México sobre Ecuador por 2-0 en los dieciseisavos de final y afirmó que el equipo «tiene todo para ser campeón».
Gilberto Mora, mediocampista de 17 años de la selección mexicana, se convirtió en el segundo futbolista más joven en iniciar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo, solo detrás de Pelé (Brasil, 1958). El dato fue destacado por la FIFA tras el triunfo de México sobre Ecuador por 2-0 en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, disputado en el Estadio Ciudad de México.
Mora fue titular y participó durante gran parte del encuentro. Según consignó la FIFA en un artículo, el jugador se distinguió por su inteligencia para interpretar el juego, conducción del balón, regate, visión de pase y madurez inusual para su edad.
En declaraciones previas al partido, recogidas por ESPN, Mora afirmó: «Estamos en casa. Creo que falta creérnosla y nada más eso». Luego, al referirse al presente del equipo, sostuvo: «Tenemos todo para ser campeones. Yo creo que es muy importante lo mental en un futbolista. Tener mentalidad ganadora que siempre busca más y más. Siempre he tratado de tener esa mentalidad».
El futbolista recordó que durante el Mundial de Qatar 2022, mientras estaba concentrado con la selección sub-15 en España, observó la eliminación de México y se fijó el objetivo de llegar al siguiente Mundial. Según una publicación de la selección mexicana, Mora le dijo a su padre aquella noche: «Yo estaba viendo el partido en mi cuarto, triste de que habíamos quedado fuera, y le dije a mi papá que iba a seguir trabajando para poder estar en el siguiente Mundial».
El entrenador de México, Javier Aguirre, declaró tras el partido: «Lástima que se le acaba la gasolina al pobre Gil, pero bueno, es un niño, no podemos pedirle más de lo que nos da. Es valiente, quiere la pelota. Es un chico que va a dar mucho de qué hablar».
México derrotó a Ecuador con goles de Julián Quiñones (22′) y Raúl Jiménez (31′) en el primer tiempo. En la segunda mitad, Ecuador no generó situaciones claras de gol. El triunfo significó la segunda victoria de México ante una selección sudamericana en mundiales; la anterior también fue ante Ecuador, en Corea-Japón 2002, también bajo la dirección de Aguirre.
Con este resultado, México avanzó a los octavos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Inglaterra y República Democrática del Congo.
