Diego Santilli se convirtió hoy en el 24° jefe de Gabinete desde la reforma constitucional de 1994. Un informe de la Universidad Austral señala que el cargo ha perdido peso institucional y que Javier Milei es el presidente que más veces lo renovó, con cuatro designaciones en dos años y medio.
Diego Santilli asumió hoy como jefe de Gabinete de Ministros, convirtiéndose en el cuarto funcionario en ocupar ese cargo durante la presidencia de Javier Milei. Según un informe del Observatorio de la Calidad Institucional de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral, Milei es el mandatario que más veces ha renovado ese puesto desde la reforma constitucional de 1994, con cuatro designaciones en dos años y medio de mandato. Supera así el máximo previo de tres jefes de Gabinete que ostentaban Cristina Kirchner y Alberto Fernández.
El informe, dirigido por Marcelo Bermolén, sostiene que la presidencia de Milei “estableció una serie de récords que profundizan la tendencia de precariedad y devaluación institucional de la Jefatura de Gabinete de Ministros”. Según el estudio, Nicolás Posse duró 169 días en el cargo y Manuel Adorni, 235 días. Ambos constituyen las dos permanencias más breves desde la creación del cargo, excluyendo el interregno de 2001. En comparación, los jefes de Gabinete de Fernando De La Rúa, Rodolfo Terragno y Cristián Colombo, duraron 301 y 440 días respectivamente.
El informe señala que, desde la creación del cargo en 1994 y la designación del primer jefe de Gabinete, Eduardo Bauzá, el 8 de julio de 1995 por Carlos Menem, hubo 23 ministros coordinadores a lo largo de doce mandatos presidenciales. Alberto Fernández fue el jefe de Gabinete que más tiempo permaneció en el cargo, con 1886 días acumulados entre las presidencias de Néstor Kirchner (1660 días) y Cristina Kirchner (226 días). También fue el único en llegar a la Presidencia.
El estudio destaca que ninguna mujer ocupó ese rol. “Los 12 presidentes a lo largo de casi 31 años de funcionamiento de la Jefatura de Gabinete de Ministros, muchos de ellos que abogan (o han abogado) por la igualdad de género y el cupo femenino en la función pública, no hallaron idónea a una mujer para ejercer el cargo y promover su designación”, explicó Bermolén.
El informe también aborda la devaluación del cargo. Según Bermolén, la figura del jefe de Gabinete perdió “brillo, prestigio y peso real”. Originalmente concebido en la reforma de 1994 como un “primus inter pares” o un “súper ministro” de un sistema semiparlamentario, terminó siendo “un ministro coordinador devaluado y un subordinado de confianza del Presidente”. El estudio señala que “no parece una práctica sana que un Jefe de Gabinete ostente otros roles”, como los de voceros, directores de empresas estatales o con funciones en otros ministerios.
Solo dos jefes de Gabinete iniciaron y concluyeron el mandato presidencial que los invistió: Alberto Fernández junto a Néstor Kirchner (1660 días) y Marcos Peña con Mauricio Macri (1461 días). El informe marca un quiebre a partir de Peña: “Desde que Marcos Peña completara sus cuatro años en ese rol durante la presidencia de Mauricio Macri, la permanencia en dicha función de los sucesivos jefes de gabinete ha ido en constante descenso”. Así, Santiago Cafiero permaneció 650 días, Juan Manzur 513 días, Agustín Rossi 298 días, Nicolás Posse 169 días, Guillermo Francos 525 días y Manuel Adorni 235 días.
Excluyendo los mandatos derivados de la crisis de 2001, el promedio de duración de un jefe de Gabinete en funciones es de 565 días (menos de 19 meses). Solo seis ministros coordinadores superaron ese promedio: Alberto Fernández (1660 días con Néstor Kirchner), Marcos Peña (1461 días con Mauricio Macri), Jorge Rodríguez (1341 días con Carlos Menem), Aníbal Fernández (886 días con Cristina Kirchner), Juan Manuel Abal Medina (711 días con Cristina Kirchner) y Santiago Cafiero (650 días con Alberto Fernández).
El informe también señala el escaso grado de cumplimiento de los jefes de Gabinete al mandato constitucional de concurrir al Congreso al menos una vez por mes para informar de la marcha del gobierno. “El más cumplidor de dicha encomienda constitucional ha sido Marcos Peña, mientras que entre los mayores infractores se encuentran Juan Manzur, Rodolfo Terragno, Juan Manuel Abal Medina, Sergio Massa y Chrystian Colombo”, señalan, citando a Chequeado. Posse y Adorni solo fueron una vez al Congreso: el primero, en mayo de 2024, y el segundo, el pasado 29 de abril.
El estudio concluye que la Jefatura de Gabinete resulta en la práctica “un ministerio más, cuyo mayor poder se encuentra en la administración de los recursos y la reasignación de las partidas presupuestarias y en la absorción de múltiples tareas burocráticas que con anterioridad recaían en la figura del Presidente”. “En nuestro sistema hiperpresidencialista, el Presidente sigue concentrando su carácter de jefe político, titular del gobierno y cabeza del Poder Ejecutivo Nacional. El Jefe de Gabinete no es más que un ministro coordinador al mismo nivel del resto de los ministros, aunque tiene competencias específicas en materia de presupuesto, decretos de necesidad y urgencia, legislación delegada y veto parcial. En las materias propias de cada uno de los Ministros, el Jefe de Gabinete carece de autoridad para impartirles órdenes. Y en su relación con el Presidente es un subordinado de confianza”, concluye.
