El sector de la construcción atraviesa una situación de rentabilidad reducida, con costos en aumento y precios de venta estables. Especialistas y cámaras del sector analizan las perspectivas para los próximos meses.
En un contexto de incertidumbre para el sector de la construcción, especialistas anticipan posibles escenarios para el año. El costo de construir un metro cuadrado es una variable clave en la dinámica de los precios de las propiedades.
Según informaron fuentes del sector, la rentabilidad para los desarrolladores inmobiliarios se ubica en números rojos, ya que el costo de construcción en dólares continúa en aumento desde fines de 2023.
Issel Kiperszmid, CEO de Dypsa Group y vicepresidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), declaró: “En un periodo de apenas cuatro meses, los costos subieron entre un 12% y 13%, mientras que los precios de los inmuebles se mantuvieron estables o incluso bajaron en términos relativos, lo que redujo la rentabilidad del desarrollador en un 20%”. Agregó que los costos “hoy están por encima de los valores de reposición, lo que genera una situación crítica para el sector”.
De acuerdo al Índice de Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires que releva el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la República Argentina (INDEC), el costo de construcción subió por siete meses consecutivos, con un aumento del 1,6% en mayo y un acumulado del 17% en lo que va de 2026. Desde noviembre de 2023, la suba total fue del 121%.
Damián Tabakman, presidente de la CEDU, afirmó en la apertura de Batev 2025 en La Rural: “El momento actual es difícil, nos resulta fácil hacer la lista de lo que debería ocurrir, de las asignaturas pendientes. Nuestras empresas están padeciendo estas circunstancias en las cuales los costos se fueron por las nubes y los precios apenas si subieron y, mientras tanto, el crédito hipotecario se debilita, el crédito para pozo nunca termina de nacer y los impuestos no tienen ni de cerca el grado de privilegio que otros sectores tienen”.
Entre fines de 2023 y el tercer trimestre de 2025, el Producto Bruto Interno (PBI) nacional acumuló una mejora de casi el 2%, pero la construcción sufrió una contracción del 11%, según el informe de Situación Inmobiliaria y Construcción elaborado por BBVA Research. El informe señala que “el sector quedó al margen del ciclo de recuperación, a contramano de los servicios y las actividades primarias”.
En números concretos, el costo de construcción por metro cuadrado vendible en mayo alcanzó los US$1907, lo que representa un aumento del 2,7% respecto al mes anterior, de acuerdo a Reporte Inmobiliario. El precio de un inmueble en pozo se encuentra en US$3125/m² en promedio, según Zonaprop.
Kiperszmid reconoció que tras las elecciones nacionales de octubre de 2025 hubo un fuerte cambio positivo de las expectativas. Afirmó que hay stocks de insumos importados y que las plantas argentinas que producen insumos para la construcción tienen capacidad ociosa. “Ninguna está operando a full capacidad”, sostuvo.
Miguel Ludmer, director de Interwin, declaró: “En mi opinión, los costos de construcción no van a bajar y puede que continúen subiendo medidos en dólares”. Sustentó su posición por el valor del dólar que está “planchado”. Espera que, durante el año, el mayor costo de construcción se traslade al precio de venta.
Manuel Valdés, director comercial de Criba, explicó: “La construcción reacciona con mayor sensibilidad y rezago frente a la macroeconomía. Aunque el PBI mejore, la inversión depende de expectativas de largo plazo y previsibilidad. Hoy la prioridad es planificar con prudencia y asegurar respaldo contractual antes de iniciar nuevas etapas”.
Tabakman advirtió que, si bien la política y el dólar parecen dar una tregua, la combinación de costos altos y precios que no terminan de subir obliga a una reinvención: “Van a ganar los desarrolladores con mejor lectura del mercado. Esto no significa solo segmento premium; es para el que logra encontrar un producto distinto, con estrategias disruptivas y opciones de financiamiento”.
Para Valdés, el sector todavía atraviesa una etapa de absorción de stock. “Podría comenzar una reactivación más clara en 2026 si se consolidan condiciones macroeconómicas estables y mejora el acceso al financiamiento”, afirmó, aunque subrayó la necesidad de revisar la estructura tributaria.
El informe de BBVA Research sugiere que la construcción “invisible” podría empezar a verse en 2026 si se cumplen dos condiciones: consolidación del crédito hipotecario para financiar la demanda y una baja en los costos de fondeo para las empresas.
Eduardo Sposito, socio de Sposito y Asociados, sostuvo que el grueso de los costos de construcción sigue siendo local. “La mano de obra, el acero, el cemento, todo eso es de acá”, explicó, y agregó que las importaciones representan apenas una pequeña porción vinculada principalmente a terminaciones. Según detalló, aun si se lograra abaratar parte de esos productos, el impacto final sería marginal frente al peso impositivo y los costos estructurales de la actividad.
La conclusión de los especialistas consultados es que los costos no van a bajar de manera significativa y el sector tendrá que encontrar competitividad a través de eficiencia, mejor planificación y reducción de tiempos de obra.
