A partir de los 16avos de final del Mundial, los penales vuelven a ser un factor determinante. Un repaso por los aspectos técnicos, estadísticos y emocionales que influyen en las ejecuciones desde los doce pasos.
La frase “Todos somos Montiel” nació por un penal, el más importante de la historia del fútbol argentino. La selección argentina se consagró en Qatar 2022 tras vencer a Francia en la tanda de penales. A partir de este domingo, con el inicio de los 16avos de final del Mundial, las definiciones desde los doce pasos vuelven a ser una herramienta clave para resolver las llaves.
El entrenador de la selección argentina, Lionel Scaloni, relató en el documental El Método Scaloni cómo decidió el ingreso de Paulo Dybala en la final ante Francia. “En medio de la final con Francia, se venían los penales. Yo no estaba tranquilo. Empezamos a contar los pateadores que teníamos en la cancha y Walter (Samuel) dice: ‘Hay que hacer entrar a Paulo (Dybala)’”, declaró Scaloni. Dybala ingresó por Tagliafico y, según su testimonio, sabía que entraba por los penales.
Emiliano Martínez, arquero de la selección, aconsejó a Dybala patear fuerte al medio, luego de atajarle el remate a Kingsley Coman. “Había hablado con el Dibu, me había aconsejado tirar al medio después de que ellos habían errado. Yo lo iba a cruzar, el arquero se tiró a ese palo, pero escuché lo que dijo mi compañero y fuerte al medio no falla”, afirmó Dybala.
Sandra Rossi, médica especialista en neurociencia aplicada al alto rendimiento, explicó que Gonzalo Montiel practica respiración consciente desde los 16 años. “Desde los 16 años que Montiel hace respiración consciente. No va a hacer un gol de penal por eso, pero lo focaliza. No te saca el miedo, pero te enfoca”, sostuvo Rossi en un congreso organizado por la Conmebol en abril de 2026.
Según un relevamiento de Opta Stats Perform publicado en el libro “Fútbol y matemática: los datos no se manchan”, las probabilidades de conversión en mundiales y Eurocopas son: 84% al centro (107 convertidos y 21 errados), 78% a la izquierda del pateador (326 convertidos y 92 errados) y 74% a la derecha del pateador (237 convertidos y 82 errados).
El libro también analiza la ejecución a lo Panenka, popularizada por Antonin Panenka en la final de la Eurocopa 1976. Los autores señalan que “pegarle fuerte al medio” tiene respaldo estadístico y domina matemáticamente al penal-Panenka.
En cuanto a la eficacia de los ejecutores, un informe privado previo al Mundial 2022 indicó que el uruguayo Christian Stuani tenía un 100% de conversión (35 de 35). Le siguieron Cenk Tosun (29 de 30), Sebastien Haller (26 de 27), Bas Dost (35 de 37) y Raúl Jiménez (28 de 30). Entre los argentinos, Diego Perotti (27 de 29) y Néstor Ortigoza (40 de 44) superaban el 90%.
Respecto a la ventaja de patear primero, el libro señala que en los mundiales, en 19 de 35 definiciones (54%) ganó quien inició pateando. Excepciones incluyen la final de la Copa América 2015, donde Argentina eligió patear segunda y perdió contra Chile, y la Copa Argentina 2021, donde River Plate también optó por patear segundo y perdió ante Boca Juniors.
Los entrenadores enfrentan el desafío de planificar los penales considerando el desgaste físico y emocional de los alargues. Algunos deciden no practicar penales por la imposibilidad de recrear la presión real, mientras que otros sí lo hacen. La intuición del cuerpo técnico, como modificar el orden de pateadores sobre la marcha, también juega un papel relevante.
