La Reserva Federal de Estados Unidos, bajo la presidencia de Kevin Warsh, mantuvo las tasas de interés en el rango 3,50-3,75% y señaló que podría incrementarlas antes de fin de año. La decisión fue unánime y se enmarca en el contexto de una inflación del 4,2%.
La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, presidida por Kevin Warsh, celebró su primera reunión de política monetaria. El Comité Federal de Mercado Abierto decidió mantener las tasas de interés sin cambios en el rango de 3,50% a 3,75%. La votación fue unánime, con 12 votos a favor. El expresidente de la Fed, Jerome Powell, votó en línea con la nueva conducción.
Warsh señaló que la institución mantiene su compromiso con la estabilidad de precios. La inflación se ubica en 4,2%, su nivel más alto en tres años y más del doble de la meta anual del banco central. En sus proyecciones, la inflación regresará al 2% a fines de 2028, la misma fecha que preveía Powell.
El comunicado oficial, que se redujo de 341 palabras a 120, eliminó la orientación futura sobre los próximos pasos de la política monetaria. Warsh sostuvo que la ambigüedad en la comunicación puede incentivar a los mercados a realizar su propio análisis de riesgo-retorno.
El resumen trimestral de proyecciones económicas se difundió, pero no incluyó las estimaciones del presidente de la Fed. El mapa de puntos reveló que, de los 18 funcionarios que aportaron sus previsiones, uno aboga por una baja de tasas, ocho por mantenerlas estables y nueve recomiendan subirlas. Entre estos últimos, tres sugieren un único aumento, cinco aconsejan dos subas y uno propone cuatro incrementos.
El conflicto bélico en Irán, iniciado el 28 de febrero, impactó en las proyecciones económicas. La Fed estimó que la inflación prevista para fin de año pasó de 2,7% a 3,6%. La mediana de la tasa de fondos federales pasó de prever una rebaja de un cuarto de punto a una suba de igual magnitud para diciembre.
Warsh se abstuvo de incluir su opinión en el mapa de puntos. La decisión de no revelar su postura fue interpretada como una señal hacia el presidente Donald Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, de que las decisiones son colegiadas y que hay múltiples voces dentro de la institución.
